Una década después de su glorioso debut, Saitama está listo para soltar otro puñetazo en la nueva temporada de One Punch Man. Pero… ¿ha valido la pena la espera?
El éxito imposible de replicar
La primera temporada no fue solo buena, fue revolucionaria. Bajo la dirección de Shingo Natsume y gracias a un equipo de animadores freelance, muchos venidos de su anterior trabajo Space Dandy, se logró un estilo visual espectacular. No era un típico proyecto de Madhouse, aunque el estudio pusiera el nombre. Como explicó el diseñador de personajes Chikashi Kubota, el equipo ni siquiera era de la casa: “la mayoría eran freelance, simplemente usaban los escritorios del estudio”.
Eso lo cambió todo. Cuando Natsume se fue, se llevó consigo su red de talento. Madhouse no supo replicar un trabajo que nunca les perteneció del todo. Y con el productor Masao Maruyama habiendo fundado MAPPA en 2011, el sistema que permitió aquella primera joya desapareció casi por completo.
Los problemas de la temporada 2
Las animaciones fluidas y los fondos dibujados a mano desaparecieron. Las peleas, antes espectaculares, se redujeron a planos fijos. Incluso los efectos de sonido perdieron fuerza. La frustración fue tal que, en una convención en Dallas en 2019, Natsume confesó que “me habría encantado hacer la segunda temporada, pero no me lo permitieron”.
J.C. Staff recibió duras críticas por la bajada de calidad. Y seis años después, el recuerdo de esa temporada aún pesa como una losa. Aunque el productor Atsushi Fujishiro aseguró en marzo de 2025 que están trabajando para que la tercera temporada “no decepcione”, las promesas no animan a una base de fans que ya perdió la fe una vez.
¿Renacer o último suspiro?
La producción de la temporada 3 no ha sido precisamente alentadora. En diciembre de 2024, un supuesto tráiler resultó ser solo un vídeo promocional hecho por una sola persona, el animador Kazunori Ozawa. Cuando él mismo confirmó que era “el único director de animación”, las redes estallaron. Los fans lo bautizaron como “una presentación de PowerPoint”.
Esta perfección obsesiva de Murata complica aún más las cosas: el material base cambia constantemente, lo que puede hacer inútiles los esfuerzos del estudio si están adaptando una versión que después se descarta.
El fantasma de la primera temporada y la sombra de otros fracasos
Lo más triste es que Shingo Natsume sigue disponible. Sigue creyendo que One Punch Man es un universo que merece la pena. Pero mientras los estudios sigan pensando que una gran serie se hace con dinero y no con talento, es probable que lo que recibamos esté más cerca de un archivo de PowerPoint que de una joya animada.
Aún así, la esperanza es lo último que se pierde. Puede que J.C. Staff haya aprendido la lección. Puede que la tercera temporada sorprenda a todos y devuelva a One Punch Man al trono que merece. Pero después de una espera tan larga y una historia de producción tan accidentada, la mejor manera de honrar una serie mítica… quizá habría sido dejarla descansar con dignidad.


