E número 3 de la nueva etapa de Supergirl ha traído de vuelta a uno de los villanos más raros de la historia de DC, reventando cualquier expectativa de lo que creíamos posible en la franquicia
Satan Girl no es un personaje nuevo, pero sí uno de los más bizarros. Su primera aparición fue allá por 1963 en Adventure Comics #313, cuando una Supergirl clonada por la exposición a Kryptonita roja casi pone en jaque a la Legión de Superhéroes. Sin embargo, en esta ocasión, la magia la hace la Kryptonita negra, marcando una diferencia notable respecto al pasado.
La aparición de Satan Girl funciona casi como un guiño nostálgico para los fans más veteranos, pero también como una parodia de los típicos “doppelgängers malvados”. Sophie Campbell lo sabe y por eso no alarga demasiado la broma. Después de sembrar el caos y hacernos reír con situaciones ridículas (¡ese Krypto es inolvidable!), la historia da un giro con la llegada de Lena Luthor y Streaky el supergato, que logran revertir el efecto de la Kryptonita negra y devolver todo a la normalidad.
No podemos pasar por alto el cambio radical de Krypto, el superperro favorito de los fans. De pasar a ser el compi noble y leal de Kara, se convierte en una criatura con tendencias destructivas, mirada inquietante y un superpoder digno de pesadilla: ¡pipí ácido! Este toque de humor negro es, sin duda, uno de los momentos más memorables del cómic y una muestra de que el equipo creativo de la serie se lo está pasando en grande experimentando con los personajes clásicos.
Supergirl #3 ya está disponible, así que si quieres ver a tu kryptoniana favorita y su perro como nunca antes los habías imaginado, este es el momento.