¿Te diste cuenta del fallo cronológico que tuvo lugar en la saga del Superman de Christopher Reeve?
Si incluso un autor de la talla de Camilo José Cela cometió el error, en 1951, de recuperar a un personaje que había matado unas páginas antes en su novela La colmena, no debe extrañarnos que algunos productos audiovisuales, sobre todo cuando se trata de series longevas o de extensas sagas cinematográficas, cometan ciertos errores de concordancia, algunos de ellos mucho más notables que otros.
Un ejemplo muy claro lo tenemos en el caso que nos ocupa en este artículo, dentro del cual, tal y como podrás comprobar si continuas su lectura hasta el final, nos centraremos en uno de los fallos que ha podido pasar más desapercibido en la saga de Superman de Chistopher Reeve, que es un personaje que se encuentra más de moda que nunca desde el reciente estreno de la nueva película del superhéroe en la gran pantalla.
El actor mencionado en el párrafo anterior se encargó de interpretar al último hijo de Krypton en las películas Superman (1978), Superman II: La aventura continúa (1980), Superman III (1983) y Superman IV: En busca de la paz (1987). Aunque la tetralogía fue perdiendo fuelle a medida que avanzaba, aún sigue siendo recordada como uno de los grandes referentes en el mundo del cine de superhéroes en general y del alter ego de Clark Kent en particular.
Sin embargo, lo que mucha gente olvida es que existe una quinta película de la misma saga que se estrenó entre la tercera y la cuarta de Superman, bajo el título Supergirl (1984), protagonizada por Helen Slater, la cual, pese a no contar con el mismo éxito que la tetralogía ya mencionada, debe ser tenida en cuenta por los motivos que mencionamos en el siguiente párrafo.
Primero hay que tener en cuanta que podemos vemos un póster en el que se nos muestra a Christopher Reeve enfundado en el traje rojo y azul, además de que aparece Marc McClure dando vida a Jimmy Olsen, al igual que en las otras cuatro películas, y se cuenta con la presencia de Maureen Teefy en el papel de Lucy Lane, cuya imagen puede verse bajo este párrafo, que es, precisamente, el personaje que nos interesa destacar en este artículo.

Como es fácil de adivinar, se trata de la hermana menor de Lois Lane, cuyo origen, para aquellos que no lo sepan, se remonta a la aventura titulada, precisamente, Lois Lane’s Sister!, que es la segunda historieta que aparece publicada en el cómic Superman’s Pal Jimmy Olsen nº 36 (1959), por obra de Otto Binder y Curt Swan, cuya portada reproducimos bajo este párrafo. Por supuesto, Lucy Lane es principalmente reconocida por ser familiar de la intrépida reportera del Daily Planet.

No obstante, antes de que alguien piense que se nos ha olvidado el tema principal de este artículo, retomemos el asunto para recordar que, en la ya mencionada película de Supergirl, podemos comprobar que Lucy Lane se encuentra en una residencia de estudiantes, un dato que choca de frente con la información facilitada por la Lois Lane interpretada por Margot Kidder en la primera película del Superman de Chistopher Reeve, mientras mantiene una conversación con Clark Kent en la que le comenta que su hermana tiene dos hijos y una hipoteca.
Es evidente que se trata de un esos errores que son tan fáciles de encontrar en los franquicias duraderas, como ya hemos mencionado al principio del artículo, aunque en este caso se debe a que, en 1978, es posible que nadie supiera que, seis años después, se iba a llevar a cabo una película de Supergirl, ni mucho menos que iba a aparecer en ella un personaje que echara por tierra una frase de escasa relevancia pronunciada en la película original. De hecho, es necesario ver estos largometrajes en más de una ocasión y estar muy pendiente de todos los diálogos para percatarse de un fallo de este calibre.
Con la intención de dar el error por subsanado, se podría argumentar que, pese a haber sido rodada con anterioridad, los sucesos de Supergirl ocurrían antes que los de la primera película de Superman, pero dicha teoría queda desmontada porque en el primer filme de Christopher Reeve es cuando el superhéroe se da a conocer en público, mientras que ya es un héroe consolidado en el largometraje protagonizado por su prima.
Aunque no es mi intención arruinarle el visionado de estas películas a los seguidores de la franquicia, no cabe la menor duda de que, a partir de ahora, cuando veas cualquiera de estos dos largometrajes lo harás con otros ojos. Y es que hay que reconocer que en una saga que es ya bastante poco creíble por sí misma, no ayuda mucho el hecho de encontrar estos errores argumentales.


