Del terror más claustrofóbico al humor más gamberro, el cine de zombis ha vivido una auténtica explosión creativa en lo que llevamos de siglo
Mejores películas de zombis
28 Días después abrió el milenio con un giro inesperado: Danny Boyle no pensaba hacer una cinta zombi al uso, pero el resultado devolvió al género su lugar en la gran pantalla. Con un presupuesto ajustado, escenas icónicas como la de Jim cruzando el puente de Westminster vacío demostraron que la tensión no necesita CGI. Su retrato de un Reino Unido desolado y la velocidad brutal de los infectados marcaron tendencia y engendraron secuelas, aunque la original sigue siendo la joya indiscutible.
Dieron otro rumbo al género
Shaun of the Dead se ganó el título de comedia zombi definitiva gracias a Simon Pegg y Edgar Wright. Entre pintas de cerveza y cricket, la cinta ridiculiza el apocalipsis sin perder la tensión. Su humor británico y las bromas recurrentes conectaron con un público que, tras el 11-S y la paranoia global, encontró en esta sátira una vía de escape.
Little Monsters, con Lupita Nyong’o y Josh Gad, mezcla comedia y tensión en una excursión escolar que se convierte en una lucha por la supervivencia. Entre canciones con ukelele y bromas subidas de tono, la película no pierde de vista el peligro constante, manteniendo esa sensación de encierro que todo buen título zombi necesita.
Mezcla de actualidad con terror
En Corea del Sur, #Alive sorprendió con un planteamiento muy de nuestra era: un streamer atrapado en su piso durante el apocalipsis. Estrenada en plena pandemia de COVID-19, su mezcla de gags tecnológicos y momentos de auténtico pavor conectó con el miedo a la soledad y al aislamiento que todos experimentamos.
Con Zombieland, Woody Harrelson, Jesse Eisenberg y Emma Stone protagonizaron un road trip delirante lleno de normas de supervivencia, parques de atracciones y un cameo legendario de Bill Murray. Su equilibrio entre acción, humor y autoconciencia la convirtió en una de las comedias zombis más queridas.
Experimentos que salieron bien
Cerramos con Dead Snow, donde unos estudiantes noruegos se topan con zombis nazis en plena montaña. Entre gore, humor negro y paisajes helados, esta cinta demuestra que el género puede ser tan grotesco como divertido. Su atmósfera asfixiante y maquillaje sangriento la hacen inolvidable.
Estas diez películas prueban que el cine zombi de las últimas dos décadas no se limita a repetir fórmulas. Desde propuestas minimalistas hasta superproducciones internacionales, el género sigue mutando… como sus protagonistas. Ya sea para asustarte, hacerte reír o ambas cosas, estos títulos son imprescindibles para cualquier amante de lo macabro.


