El remake de culto promete escenas imposibles de calificar
Cuando una película se gana la etiqueta de “imposible de estrenar”, los rumores vuelan más rápido que cualquier tráiler. Eso es justo lo que ocurrió con The Toxic Avenger, el remake firmado por Macon Blair que durante meses parecía haber desaparecido del mapa. Hoy sabemos que el mutante más bizarro de Troma volverá a la gran pantalla y, lo hará, en una versión unrated que no deja nada a la imaginación.
El propio Peter Dinklage, encargado de dar vida al nuevo Winston Gooze, se ha convertido en el centro de un aluvión de comentarios gracias a una promo que muestra a Toxie en su faceta más grotesca. La imagen, compartida por Bloody Disgusting, deja claro por qué las distribuidoras se lo pensaron tanto antes de darle salida.
The Toxic Avenger Unrated
Cinerverse y Bloody Disgusting han sido las compañías que finalmente se han atrevido a apostar por esta versión sin cortes, que se estrenará en cines el 29 de agosto. Según explican, el objetivo era respetar la visión creativa total de Blair, algo que ya funcionó con Terrifier 2 y que se repetirá en Terrifier 3. El vicepresidente de estrategia de Cineverse lo resumía así: “Si no lanzábamos el montaje sin censura, entonces no tenía sentido lanzar la película en absoluto”.
Entre las razones oficiales por las que la cinta no obtuvo clasificación destacan auténticas barbaridades: ultraviolencia, contenido tóxico, desnudos mutantes, gore desmesurado, monstercore y hasta escenas que rozan lo inenarrable. Un listado que convierte a la cinta en una auténtica rareza en el panorama actual de estrenos.
Una herencia de troma sin filtros
Aunque esta reimaginación cuenta con actores de primera fila como Jacob Tremblay, Taylour Paige, Julia Davis, Elijah Wood o Kevin Bacon, el espíritu de Troma Entertainment sigue latiendo en cada escena. El guion nos lleva a la historia de siempre: un conserje marginado que, tras caer en residuos tóxicos, se transforma en un vengador mutante capaz de enfrentarse a la codicia y la corrupción para proteger a su familia y su comunidad.
Más allá de la sangre y el esperpento, la película no se olvida de su trasfondo: la crítica ambiental. En tiempos de crisis climática, un monstruo radioactivo que lucha contra empresas contaminantes parece más actual que nunca.
Del culto ochentero a la actualidad
El primer The Toxic Avenger nació en 1984 como un proyecto de serie B que nadie esperaba que trascendiera. Sin embargo, su mezcla de humor negro, gore artesanal y mensaje antisistema lo convirtió en un clásico de culto con varias secuelas, cómics e incluso una serie animada en los 90 llamada The Toxic Crusaders.
Este remake, que mantiene un 88% en Rotten Tomatoes tras su paso por festivales, busca ser tanto una carta de amor al original como un salto arriesgado hacia el exceso absoluto. Y si algo ha demostrado el cine reciente con fenómenos como Terrifier 2, es que los espectadores disfrutan cuando se les ofrece algo sin miedo al desmadre.
Un regreso tan grotesco como necesario
La campaña promocional también se ha unido a la locura, con colaboraciones surrealistas como el anuncio de Liquid Death, la marca de agua con estética metalera que ha nombrado a Toxie su nuevo portavoz. Entre chistes sobre bebidas “menos tóxicas que la gaseosa” y clips sangrientos, la cinta se está posicionando como el estreno más gamberro de la temporada.
En definitiva, The Toxic Avenger promete ser una experiencia cinematográfica única, de esas que dividen al público entre los que salen horrorizados y los que aplauden por haber visto algo distinto. Lo que es seguro es que, con Dinklage liderando este festival de sangre y mutaciones, el cine de culto volverá a tener una voz bien fuerte y, sobre todo, radioactiva.


