La actriz virtual Tilly Norwood desata una tormenta en Hollywood

Panini

Agentes de talento quieren representarla mientras la industria se divide por el uso de la inteligencia artificial

El cine siempre ha vivido de los cambios tecnológicos, pero lo que está pasando ahora con Tilly Norwood, la primera actriz virtual creada por un estudio independiente, ha generado un terremoto inesperado. Su existencia ya no es un simple experimento: varias agencias de representación estarían dispuestas a firmar contrato con ella, algo que muchos consideran un paso demasiado arriesgado.

La noticia salió a la luz durante el Zurich Summit, donde la actriz, comediante y tecnóloga Eline Van der Velden presentó su proyecto. Allí confirmó que su compañía Xicoia, derivada de su estudio Particle6, está negociando con agencias importantes para que Tilly dé el salto definitivo. Un movimiento que ha sido recibido con entusiasmo por algunos, pero con auténtico rechazo por parte de otros sectores de la industria.

La actriz virtual Tilly Norwood

Lo que más ha sorprendido no es solo la aparición de una intérprete digital hiperrealista, sino la rapidez con la que el mercado parece haber cambiado de idea. Según Van der Velden, en febrero nadie quería escuchar hablar de inteligencia artificial aplicada a los actores. Pero en apenas tres meses, en mayo, ya había estudios exigiendo colaborar. Esa transformación repentina explica por qué los debates sobre ética y creatividad se han intensificado tanto.

La creadora insiste en que Tilly no pretende sustituir a los actores de carne y hueso, sino abrir nuevas posibilidades de narración. “Ella no es un reemplazo de un ser humano”, aclaró en declaraciones recientes. Aun así, la polémica está servida: ¿es el inicio de una nueva era en la interpretación o un peligroso atajo para abaratar costes en Hollywood?

La reacción del sector artístico

Actores como Melissa Barrera o Lukas Gage ya se han pronunciado, pidiendo cautela y reclamando a las agencias que “lean la sala” antes de lanzarse a este tipo de contratos. Para ellos, la creación de personajes digitales no es el problema, sino el riesgo de que se usen como excusa para reducir oportunidades laborales a quienes llevan años construyendo su carrera.

Mientras tanto, en redes sociales se han multiplicado los mensajes críticos. Muchos fans del cine clásico recuerdan que incluso las películas de serie B de hace veinte o treinta años tenían una dedicación artesanal que difícilmente podría imitarse con un algoritmo. El temor común es que la IA acabe generando un producto frío, sin alma ni la imperfección tan humana que hace memorables a las grandes interpretaciones.

Tilly Norwood

Un mercado en plena transformación

La propia Verena Puhm, ahora al frente del laboratorio Dream Lab LA de Luma AI, explicó en el mismo panel que casi todos los grandes estudios están experimentando con proyectos de IA en secreto. Aunque aún no se han hecho anuncios oficiales, ella asegura que en 2026 veremos revelaciones importantes. Eso significa que Tilly Norwood podría ser solo la punta del iceberg de un fenómeno mucho más amplio.

Lo interesante es que no se trata solo de cine. Estos “actores digitales” también podrían aparecer en campañas de publicidad, series animadas e incluso videojuegos. El concepto de hiperestrellas virtuales no es nuevo en Asia, donde existen idols creados por ordenador con miles de seguidores. Lo novedoso aquí es que Hollywood esté dispuesto a legitimar esta tendencia, dándole representación en las mismas agencias que gestionan a los grandes intérpretes humanos.

Actrix Virtual, ia, Inteligencia Artificial Cine, Noticias Cine

El dilema para los espectadores

El público, al final, tendrá la última palabra. Si las películas protagonizadas por actrices virtuales funcionan en taquilla, la industria no dudará en seguir por ese camino. Pero si los espectadores rechazan estos productos, la apuesta puede convertirse en un fracaso sonado. Ya hay quienes advierten que no pagarán una entrada para ver “robots con cara bonita”, mientras otros están intrigados por lo que podría significar a nivel creativo.

En todo caso, Hollywood ha abierto una puerta que difícilmente volverá a cerrarse. Quizá Tilly Norwood sea recordada como un simple experimento fallido o, por el contrario, como la pionera que cambió la interpretación para siempre. Lo cierto es que la conversación ya no gira en torno a si la inteligencia artificial entrará en la industria, sino a cómo lo hará y quién saldrá beneficiado.

Comic Stores