El episodio 5 de Alien: Earth sorprende con un homenaje visual al clásico de Ridley Scott
Una idea muy clara para el capitulo
Lo que convierte a este episodio en un regalo para los fans no es solo la historia de la tripulación devorada por los xenomorfos, sino el nivel de detalle en los decorados. Nicholson logró que los pasillos mecánicos, las salas comunes y hasta la mítica MUTHUR evoquen al original sin caer en la copia directa. El propio diseñador confiesa que pidió a Disney los planos originales del Nostromo y que recibió copias digitales de aquellos dibujos hechos a mano en los setenta. Aunque llegaron tarde para la construcción, sirvieron para afinar detalles en el comedor de la tripulación.
El comedor, de hecho, fue uno de los espacios donde más se notó la mezcla de pasado y presente. Inspirados en restaurantes de comida rápida de los 70, como Wimpy, los asientos de plástico y las texturas retro aportan un aire familiar pero inquietante. Un escenario perfecto para que la calma se rompa de forma sangrienta.
Sets construidos a lo grande
La magnitud de la producción en Tailandia fue descomunal: más de veinte escenarios repartidos en tres estudios, todos conectados entre sí. Así, los actores podían moverse de un corredor mecánico a un laboratorio biológico o a una zona destrozada sin cortes de rodaje. Esta fluidez recuerda a los rodajes clásicos, donde la cámara recorría espacios completos y la tensión se acumulaba al no saber qué podía esperar en cada esquina.
Obsesión por los detalles
Este perfeccionismo puede parecer excesivo, pero la verdad es que se nota en pantalla. Desde un cojín colocado detrás de un actor hasta la forma de un panel, todo transmite autenticidad. Esa obsesión conecta directamente con el espíritu de los setenta, cuando los diseñadores construían mundos a mano y no había margen para el error digital.
Homenaje a un clásico
Alien: Earth demuestra con este episodio que aún es posible revivir la esencia del terror espacial sin renunciar a la innovación. El Maginot no es una copia del Nostromo, sino su eco en otro tiempo, una cápsula que mantiene vivo el miedo a lo desconocido. Y para los fans, ese eco suena como un rugido xenomorfo en medio de la oscuridad.


