El gran héroe americano vuelve a la vida con historias inéditas en 2026
La vuelta de El gran héroe americano
La serie original mezclaba géneros con descaro: era ciencia ficción, era comedia y, al mismo tiempo, una parodia cariñosa de los relatos de superhéroes. El gran chiste de la trama era que Ralph había perdido el manual de instrucciones del traje, así que cada poder lo descubría por accidente. Sus vuelos torpes sobre California se quedaron grabados en la memoria de los fans, junto a una de las canciones de apertura más pegadizas de la televisión de los 80.
Del televisor al papel
El regreso de The Greatest American Hero llegará de la mano de AMP Comics, que ha conseguido los derechos de publicación. La editorial planea lanzar una nueva serie de cómics en 2026, coincidiendo con un evento especial en la San Diego Comic-Con, donde William Katt y miembros del reparto original se reunirán con los fans.
El proyecto cuenta con Tawnia McKiernan, hija del creador de la serie, Stephen J. Cannell, y con Don Handfield, CEO de AMP, quien además escribirá el arco inicial. Según Handfield, la serie fue “adelantada a su tiempo, excéntrica y profundamente humana”, y su implicación en el relanzamiento es “un sueño de infancia hecho realidad”.
Nostalgia y nuevas oportunidades
En tiempos en que los superhéroes dominan taquillas y plataformas de streaming, resulta llamativo que una obra de culto de los 80 encuentre espacio para reinventarse en cómic. Quizá sea precisamente su tono ligero, divertido y poco pretencioso lo que le permita destacar en un panorama saturado de epopeyas oscuras y multiversos infinitos.
Un héroe diferente a los demás
A diferencia de otros iconos de su época, Ralph Hinkley nunca fue un héroe convencional. Mientras Superman representaba la perfección y Spider-Man el ingenio juvenil, The Greatest American Hero ofrecía a un protagonista que apenas sabía aterrizar sin destrozar el suelo. Esa torpeza era precisamente su mayor fortaleza, ya que permitía al público identificarse con alguien común que debía enfrentarse a desafíos extraordinarios sin tener ni idea de cómo manejarlos. Su fragilidad se transformaba en humor y, a la vez, en humanidad, un matiz poco común en el género de superhéroes de los 80.
Un héroe torpe pero inolvidable
Si el cómic logra capturar ese mismo espíritu, no solo servirá como homenaje para los nostálgicos, sino que también puede convertirse en la puerta de entrada para nuevos fans que no vivieron el fenómeno en televisión.


