La semilla del spin-off no es nueva. Los Duffer confesaron que llevan trabajándolo desde la temporada 4, cuando el Upside Down se puso más agresivo que nunca. Desde entonces, el proyecto ha seguido un camino silencioso, pero muy claro: nuevo equipo creativo, nuevos personajes y “un lienzo totalmente en blanco”, como recalcan ellos. Lo que viene, insisten, será “muy diferente” a la serie original.
Netflix está encantada, o al menos eso dicen. Los Duffer aseguran que el equipo de la plataforma lleva tiempo empujando para que arranque cuanto antes. “Estamos intentando que vaya rápido”, adelantó Matt. Traducción: quieren tener material listo antes de 2026, cuando los Duffer salten a su contrato de cuatro años con Paramount.
Mientras tanto, el fandom sigue tirando de teorías como si fueran cables de luces de Navidad. ¿Antología Twin Peaks? ¿Un viaje más profundo al Mundo del Revés? ¿O un rollo sobrenatural sin conexión directa con Eleven y compañía? Según los Duffer: no, no y no. Finn, lo sentimos.
Aun así, el ADN de los Duffer seguirá presente. Ross lo resumió así: “Nuestro estilo de contar historias seguirá ahí, aunque lo sacudamos un poco”. Eso significa misterio, corazones rotos, monstruos simbólicos y, probablemente, algún niño que descubre algo que jamás debería haber encontrado. Marca de la casa.
La clave, según han repetido, es innovar sin perder la esencia. Y teniendo en cuenta que llevan años sin fallar un tiro, el hype está más vivo que Will Byers en el final de la primera temporada. Sí, vivo… aunque un poco perjudicado.