Edgar Wright insinúa su visión para el remake mientras el proyecto sigue en el limbo
La vuelta de Barbarella
Lo interesante es que Wright habla de la obra con un punto de nostalgia peligrosa: “Vi la original demasiado joven”, confesó entre risas. También destacó la “sensibilidad pop art” del film de 1968 con Jane Fonda, un detalle que ya deja caer por dónde podrían ir los tiros visuales si llega a sentarse en la silla de director.
Más allá de la película de Roger Vadim, Wright parece fascinado por lo que hace únicos a los cómics: mundos psicodélicos, criaturas imposibles y una mezcla de erotismo y ciencia ficción que, bien manejada, podría darle a Sony un proyecto muy diferente a sus franquicias habituales. Según él, los libros son “imaginativos, progresistas y preciosos de ver”, una declaración que deja claro que su intención sería devolver a Barbarella al terreno surrealista donde nació.
Wright, Sweeney y un proyecto en pausa… por ahora
El problema, claro, es el de siempre: calendarios, dinero y prioridades. The Running Man ha pinchado en taquilla y eso podría complicar que Wright reciba luz verde inmediata para un proyecto de gran presupuesto. Pero tener a Sweeney como protagonista es un salvavidas que cualquier productor querría agarrar con las dos manos, así que Barbarella no está muerta… solo hibernando en el espacio profundo.
Una puerta abierta para otro cómic… pero nunca un superhéroe
Donde Wright se mostró más tajante fue en lo referente a los superhéroes. Después de su traumática salida de Ant-Man, lo tiene clarísimo: “No estoy interesado en películas de superhéroes”. Sin embargo, eso no significa que le cierre la puerta a nuevas adaptaciones de cómic.
El legado de barbarella y por qué sigue importando
La película de 1968 no fue un éxito tremendo, pero con los años se convirtió en obra de culto, referencia visual y símbolo pop. Wright lo sabe. Sweeney también. Sony, más aún.
El remake podría convertirse en una de las apuestas sci-fi más atrevidas de la década… si logra despegar.


