La actriz sorprende con un impactante cambio físico en el nuevo proyecto medieval de terror del director de La Bruja y Nosferatu
El rodaje de Werwulf, el nuevo filme de Robert Eggers, continúa generando expectación desde los bosques de Bourne, en Inglaterra. Y no es para menos: las nuevas imágenes filtradas del set no solo nos ofrecen un mejor vistazo a Aaron Taylor-Johnson en plena transformación salvaje, sino que revelan el aspecto completamente irreconocible de Lily-Rose Depp, quien parece haber sufrido una transformación física radical para su personaje.
En las fotos, Depp aparece con lo que parece ser una malformación facial, posiblemente un labio leporino, detalle que no solo resalta el compromiso estético del filme con la época medieval, sino también el tono oscuro y perturbador que Eggers quiere alcanzar. Una estética que, a estas alturas, es ya marca de la casa.
La nueva locura oscura de Robert Eggers
Aaron Taylor-Johnson, a quien vimos recientemente como Kraven el Cazador, será el protagonista titular: el temido “hombre lobo” de esta historia ambientada en la Inglaterra del siglo XIII. Aunque en las imágenes lo vemos con un aspecto feroz y ensangrentado, no está claro si Eggers apostará por una transformación literal en licántropo o por un enfoque más psicológico y brutalista del mito. Que nadie espere algo al estilo Van Helsing, vaya.

En el reparto también repiten Willem Dafoe y Ralph Ineson, veteranos del cine de Eggers que ya formaron parte de The Lighthouse y The Witch respectivamente. Su sola presencia ya garantiza una carga dramática y simbólica que los fans del director celebrarán. Se rumorea que Dafoe interpretará un personaje ambiguo con tintes místicos, aunque su rol exacto sigue siendo un misterio.
El guion corre a cargo de Eggers y Sjón, el escritor islandés que ya co-firmó The Northman. Y si algo está claro, es que el cineasta no se anda con medias tintas: durante una charla reciente, Eggers confesó que Werwulf es “la cosa más oscura que he escrito. Con diferencia”. Ahí es nada.
Además, se ha confirmado que el guion incluye diálogos fieles al inglés antiguo, con anotaciones y traducciones para que el público no se pierda entre tanta espina gramatical medieval. La inmersión histórica y lingüística va a ser total.

Originalmente, Eggers había considerado rodar el filme en blanco y negro, como hizo con The Lighthouse, pero finalmente optó por el color. Aun así, la fotografía promete ser tan cruda y estilizada como siempre, con el sello visual que lo ha convertido en un autor de culto en el cine de género.
Un estreno que apunta a navidades sangrientas
La película llegará a los cines el 25 de diciembre de 2026, una fecha que resulta tan irónica como interesante para una historia que promete ser más espeluznante que festiva. Eggers, que ha producido la cinta junto a Sjón y Focus Features, cuenta también con Chris y Eleanor Columbus como productores ejecutivos, los mismos que colaboraron con él en Nosferatu.
Y hablando de Nosferatu, tanto Aaron Taylor-Johnson como Lily-Rose Depp ya coincidieron en ese proyecto. En Werwulf, todo indica que interpretarán a un matrimonio acosado por el terror y la maldición en pleno medievo. Lo que no sabemos aún es si el horror será físico, psicológico o ambas cosas. Con Eggers, todo es posible.

Terror medieval y licántropos
La ambientación en el siglo XIII no es casual. Eggers siempre ha mostrado obsesión por representar con realismo extremo épocas históricas olvidadas, y el medievo inglés ofrece el caldo de cultivo perfecto para hablar de supersticiones, bestias interiores y el miedo a lo desconocido. Al estilo de The Witch, pero más brutal y visceral.
Todo apunta a que Werwulf no será una película de terror al uso, sino una experiencia cinematográfica densa, oscura y profundamente perturbadora. El director parece decidido a dejar atrás cualquier concesión comercial y llevar su estilo al límite.



