El director de El reino del planeta de los simios lidera la ambiciosa adaptación con Nintendo y Sony uniendo fuerzas para llevar Hyrule al cine
El esperado proyecto de The Legend of Zelda ya ha comenzado su rodaje en Nueva Zelanda, confirmando que la película va viento en popa hacia su estreno programado para el 7 de mayo de 2027. La noticia llega después de meses de especulación y silencio por parte de Nintendo, que ha optado por mantener el máximo secretismo alrededor de su nueva gran apuesta cinematográfica.
Según un informe filtrado por IGN, la producción está oficialmente en curso y se espera que las grabaciones finalicen en abril de 2026. La localización no podía ser más acertada: Nueva Zelanda, el mismo escenario natural que inmortalizó El Señor de los Anillos, será el telón de fondo de Hyrule. Mientras el hemisferio norte se congela, el equipo de rodaje aprovechará el verano austral para capturar la magia del legendario reino.

El reparto de The Legend of Zelda
El reparto principal ya ha sido confirmado: Bo Bragason será la princesa Zelda y Benjamin Evan Ainsworth interpretará a Link, el héroe del tiempo. Ainsworth, conocido por su trabajo en The Haunting of Bly Manor, tiene la difícil tarea de dar vida a un personaje que, hasta ahora, ha hablado más con gestos que con palabras. El resto del elenco permanece en secreto, lo que solo aumenta la expectación entre los fans.
Al frente de la dirección está Wes Ball, responsable de El corredor del laberinto y de la reciente El reino del planeta de los simios. Su elección no es casual: Ball ha demostrado su talento para crear mundos fantásticos y épicos sin perder la conexión emocional con los personajes. Y si alguien puede hacer que Hyrule cobre vida sin parecer un videojuego mal renderizado, probablemente sea él.
Sony Pictures será la encargada de distribuir la película, un detalle que ha levantado algunas cejas, ya que se trata del competidor directo de Nintendo en el mundo de las consolas. Pero los negocios son los negocios, y si el dinero huele a rupias doradas, las alianzas más improbables se vuelven posibles.

La película promete ser una superproducción en toda regla, con un presupuesto millonario y una ambición visual que aspira a redefinir las adaptaciones de videojuegos. Nintendo, que aún saborea el éxito de Super Mario Bros. La película, parece decidida a construir su propio universo cinematográfico.
Teorías sobre la historia
Los fans, por supuesto, ya están especulando con teorías, cameos y posibles referencias a los juegos más emblemáticos de la saga. ¿Será una historia original o una recreación de Ocarina of Time o Breath of the Wild? Nadie lo sabe, pero si algo ha demostrado la Gran N es su obsesión por el control y el perfeccionismo.

Mientras tanto, las redes hierven con memes, fanarts y debates sobre el diseño de Link. Algunos sueñan con un tono épico a lo El Señor de los Anillos, mientras otros prefieren una estética más cercana a Studio Ghibli. Lo cierto es que Nintendo ha aprendido la lección tras décadas de silencio cinematográfico: ahora solo lanzan un proyecto cuando están seguros de que funcionará.
Por ahora, lo único seguro es que The Legend of Zelda será uno de los eventos más esperados de 2027. Y si la adaptación consigue capturar la mezcla de aventura, melancolía y misticismo que define a la saga, puede convertirse en el punto de inflexión que eleve las películas basadas en videojuegos a un nuevo nivel.
Hasta entonces, lo más sensato sería mantener la calma. Pero siendo realistas, nadie va a estar tranquilo con una película de Zelda en camino.



