El cierre de Hawkins empieza con sobresalto, los fans colapsan Netflix mientras los críticos bajan el pulgar
La esperada quinta temporada de Stranger Things ya está aquí… y ha arrancado con un sabor agridulce. Mientras millones de fans se lanzaban de cabeza al portal para devorar los primeros episodios, Rotten Tomatoes soltaba el jarro de agua fría: la puntuación más baja de toda la serie hasta la fecha. ¿El veredicto? Un 85%, lejos del 97% que cosechó la primera entrega.
Y sí, sigue siendo un Certified Fresh, pero en términos de expectativas, no deja de ser un pequeño pinchazo en la rueda del hype. Para ponerlo en contexto: la temporada 2 obtuvo un 94%, la tercera y la cuarta se quedaron en 89%, y ahora el descenso continúa. Aun así, Stranger Things como serie mantiene un saludable 90% en el cómputo global. Nada mal para una historia que lleva nueve años jugando con el terror, la nostalgia ochentera y los viajes al Upside Down.
La temporada final arranca con nervios, emociones… y colapso en Netflix
Pese a la caída en la crítica, la fiebre por Hawkins no ha bajado ni un grado. De hecho, cuando la temporada debutó en la plataforma, Netflix directamente petó. La gente entró en masa a ver los cuatro primeros capítulos y la serie se convirtió en la primera producción en tener cuatro temporadas simultáneamente en el Top 10 del gigante del streaming. No está nada mal para una supuesta “temporada floja”.
Además, este final no va a ser de una sola tacada: los hermanos Duffer han optado por un lanzamiento escalonado. El segundo bloque de episodios aterrizará el 25 de diciembre, mientras que el gran final —ese que seguramente nos dejará con los ojos hinchados y teorías para meses— llegará el 31 de diciembre, con un extra: se proyectará en cines seleccionados. Será la primera vez que un final de serie de Netflix da el salto a la gran pantalla.
Y ojo, que aunque haya bajado en nota, los críticos siguen viéndole chispa al asunto. Desde medios como CBR aseguran que es un “retorno a la esencia original”, aunque sin el factor sorpresa de las primeras entregas. “Es otro tipo de energía”, dicen. “Todavía queda mucho jugo en la batería de Stranger Things, y lo que nos espera parece un último viaje lleno del humor, el calor y los sustos que caracterizan la serie”.
La despedida más dura para el reparto… y los fans
Más allá de puntuaciones, hay algo que pesa más: la carga emocional de esta última temporada. Noah Schnapp, quien da vida a Will, lo dejó claro antes del estreno: “En el último día escribí cartas de agradecimiento a todos. Fue una forma de procesar lo mucho que esta experiencia ha significado para mí”. El actor también confesó que decir adiós a sus compañeros fue un golpe duro, una especie de cierre a su propia adolescencia.

No es para menos. Han pasado casi diez años desde que esos niños entraron en nuestras vidas con bicicletas, walkie-talkies y Demogorgons. Ahora se despiden como adultos, y nosotros también. Aunque el final aún no se ha emitido, todo huele a nostalgia, lágrimas… y probablemente alguna muerte dolorosa de las que nos dejan en shock.
Un cierre a la altura del fenómeno
Puede que el 85% en Rotten Tomatoes no impresione tanto, pero eso no refleja el cariño del público ni el peso cultural que lleva esta serie a sus espaldas. Stranger Things es más que su puntuación: es un fenómeno transgeneracional que ha marcado a toda una generación de espectadores, y que ha sabido reinventarse sin perder su alma.
Ahora solo queda cruzar los dedos y prepararse para lo que venga en diciembre. Porque si algo han demostrado los hermanos Duffer es que saben cerrar capítulos… y romper corazones en el proceso.


