El guionista de Spider-Verse, Dan Slott, recuerda cómo tuvo que esquivar la aparición de los Spideys cinematográficos en su famoso crossover de 2014
Dan Slott, uno de los nombres más influyentes del universo arácnido en las últimas décadas, ha vuelto a lanzar redes en redes… pero no para atrapar criminales, sino para compartir una anécdota que podría hacer que más de un fan de Spider-Man levante una ceja. Hablamos, cómo no, del famoso crossover Spider-Verse, publicado en 2014, y que hoy es considerado una de las bases narrativas de Spider-Man: Into the Spider-Verse, la película de animación ganadora del Óscar.
En una reciente publicación en Threads, Slott ha contado con pelos y señales cómo le prohibieron usar o siquiera mencionar a los Spider-Man de acción real en aquella historia coral que reunió a versiones del trepamuros de todo el multiverso. Y sí, eso incluye a los encarnados por Tobey Maguire, Andrew Garfield y Tom Holland.
Dan Slott y las restricciones del Spider-Verso
“Escribir cómics con propiedades licenciadas significa que no siempre puedes hacer lo que te gustaría”, confesó Slott. Y vaya si lo sabe. Aunque Spider-Verse ya era ambicioso de por sí, con la aparición de versiones como Spider-Man Noir, Spider-Ham o Spider-Gwen, muchos fans esperaban algún guiño directo a los Spider-Man del cine. Spoiler: no lo hubo, y ahora sabemos por qué.
El motivo es una maraña legal tan enredada como los propios lanzatelarañas de Peter Parker. Sony posee los derechos del Spider-Man en cine y televisión en imagen real, mientras que Disney/Marvel gestiona la parte animada y el merchandising. El resultado: un tira y afloja constante en el que los cómics, curiosamente, tienen las manos atadas.
Slott reveló que, aunque no pudo incluir oficialmente a ninguno de los Spider-Man cinematográficos, se las apañó para colar un pequeño truco: usar al Spidey de Web-Slingers: A Spider-Man Adventure, la atracción del parque temático de Disney. Este personaje, según confirmó, “técnicamente es un Spider-Man de Tom Holland”, pero con condiciones. No se podía mostrar su rostro ni dar pistas directas sobre su identidad.
De hecho, Dan Slott ideó una escena en la que este Spider-Man salvaba gente cerca del Holland Tunnel, un guiño en toda regla al actor británico. ¿La trampa visual? Colocar el cartel del túnel detrás del héroe, ocultando parte de las letras para que solo se leyera “Holland T”. Ingenioso… pero Marvel Editorial le paró los pies en seco. Según recuerda, le dijeron que “de ninguna manera” podía hacer algo así. El meme se escribe solo: No Way, Dan.
Spider-Man y su compleja telaraña de derechos
Para los que no estén familiarizados con este embrollo, hay que tener en cuenta que Spider-Man es uno de los personajes más rentables del mundo, y su propiedad se reparte como si fuera un divorcio mal gestionado. Sony gana dinero con las películas, Disney con los muñecos y animaciones, y los lectores… pues con suerte no se enteran de las peleas internas.

Por eso cada nueva película del Spider-Man del UCM viene acompañada de una colección interminable de trajes, gadgets y figuras. Al final, lo que Disney no rasca en taquilla, lo recupera con creces vendiendo figuras de acción y mochilas escolares.
El propio Slott es consciente de esta situación, y aunque se lo tomó con filosofía, el mensaje es claro: incluso los guionistas estrella tienen que bailar al ritmo de las licencias. Y eso que estamos hablando del hombre que no solo ideó Spider-Verse, sino que creó personajes como Mister Negative, Anti-Venom y reimaginó por completo a Peter Parker en etapas como Superior Spider-Man.
Puede gustarte más o menos su estilo, pero su impacto en el personaje es incuestionable. Y que no te extrañe si algún día vemos ese cartel de “Holland T” en una edición deluxe del cómic. Solo por las risas.



