Un giro inesperado de Disney cambia por completo los planes y reescribe el futuro del proyecto
Una versión live action que se queda en el limbo
Para los fans que ya estaban construyendo expectativas alrededor de una lectura más oscura, política o ambiciosa del personaje, la noticia cae como un jarro de agua fría. El portal afirma que este giro de timón ha dejado al proyecto en una especie de limbo creativo, ya que el equipo se ha visto obligado a empezar de cero en el guion. Y ya sabemos lo que eso significa en el ecosistema Disney: silencio absoluto hasta que vuelvan a tener algo sólido que enseñar. De hecho, el informe apunta a que no habrá novedades hasta D23 del año que viene, lo cual confirma que la cosa va para largo.
Mientras tanto, lo que no cambia es el equipo detrás del proyecto. Los hermanos Russo, responsables de Avengers: Infinity War y Endgame, siguen a bordo como productores con su sello AGBO. Visto lo visto, cualquier cosa que no consista en lanzar galaxias al espacio a puñetazos les debe parecer casi un descanso. Guy Ritchie, que ya dirigió el remake de Aladdin, continúa previsto como director. Y Dave Callaham, guionista con experiencia en blockbusters como Shang-Chi, sigue siendo el encargado de darle forma a esta nueva versión… cuando Disney decida qué versión quiere realmente.
Una vuelta al espíritu del 97 si Disney no vuelve a dudar
El reparto original dejó huella: Tate Donovan ponía voz al héroe; Danny DeVito hacía suyo a Filo como si llevara toda la vida entrenando semidioses; y James Woods convertía a Hades en una máquina de soltar frases memorables. Esa chispa, ese ritmo y esa comedia rápida son precisamente lo que ahora Disney quiere recuperar, alejándose de ideas más experimentales que, a juzgar por la reacción interna, igual no estaban generando la confianza necesaria.
¿Y qué significa este cambio para los fans?
Si algo hemos aprendido de los remakes de Disney es que la compañía funciona por impulsos. Cuando uno funciona —como El Rey León, Aladdin o Lilo & Stitch— se busca replicar su fórmula hasta la extenuación. Con este nuevo rumbo, Hércules apunta a un enfoque conservador, más musical y más cercano al original. Algo que gustará a quienes solo quieren volver a escuchar De cero a héroe en Dolby Atmos, pero quizá deje fríos a quienes pedían una adaptación con más riesgo.
En resumen: Disney ha cambiado de rumbo, el guion se reescribe y el estreno se aleja, pero el proyecto sigue vivo. Muy en espíritu Hércules, la verdad: lo tumban, se levanta, vuelve a caer, se vuelve a levantar y así hasta que los dioses quieran.


