La venta de Warner bros. podría dar un giro inesperado con la entrada de un tercer gigante dispuesto a romper la baraja
El cable sigue importando
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Netflix y Paramount solo quieren una parte del pastel: el estudio de cine. El resto del conglomerado, especialmente las cadenas de cable como CNN o TNT, quedaría en una estructura separada. Y ahí es donde varios analistas levantan la ceja.
La empresaria y veterana de la industria Kay Koplovitz lo ha dicho sin rodeos: se está infravalorando el cable. Puede que ya no esté de moda, pero noticias y deportes siguen teniendo un peso enorme, tanto a nivel de ingresos como de influencia. Un ejecutivo del sector lo resumía así: no todo va camino de cero, por mucho que algunos quieran enterrarlo antes de tiempo.
CNN, política y más leña al fuego
Por si faltaban ingredientes, entra en escena la política. Donald Trump ha insistido públicamente en que CNN debería pasar a nuevas manos, algo que añade una presión extra al futuro de estas cadenas. No es solo una cuestión empresarial: hay intereses ideológicos, regulatorios y de imagen en juego. Vamos, un cóctel perfecto para que la operación se complique aún más.
Comcast mueve ficha en silencio
Y entonces aparece Comcast, la empresa matriz de Universal Pictures, como ese invitado que llega tarde a la fiesta… pero con posibilidades reales de llevársela. Esta semana anunció la venta de Versant, la compañía que agrupaba sus propias cadenas de cable. Un movimiento que muchos interpretan como una preparación estratégica.
No sería la primera vez que Comcast intenta entrar en la puja. Su presidente, Mike Cavanagh, ya reconoció que estaban “cortos de efectivo” frente a Netflix y Paramount. Pero claro, eso fue antes de esta venta. Y ahora, con más liquidez y menos lastre, el panorama cambia.
Egos, rencores y South Park
Con Netflix aún sin cerrar el trato, Paramount apretando con una oferta hostil y Comcast acechando desde la sombra, una cosa está clara: la venta de Warner Bros. está lejos de resolverse. Y cuando termine, gane quien gane, nada volverá a ser igual en la industria.
Porque si algo nos ha enseñado esta historia es que en Hollywood, cuando parece que el final está escrito… siempre llega un nuevo giro de guion.


