El actor de Harry Potter y The White Lotus, Jason Isaacs, aterriza en la serie de Lara Croft mientras la producción acelera motores
Un anuncio que sigue aumentan el hype
La serie de Tomb Raider lleva dando vueltas desde 2022, en una especie de limbo creativo que ya empezaba a oler a cancelación silenciosa. Pero no. En mayo de 2024 recibió luz verde oficial, y desde entonces el proyecto ha entrado en modo “ahora va en serio”. En noviembre se confirmó que Sophie Turner (Juego de Tronos) será la nueva Lara Croft, una elección que ya ha generado debate entre fans… como debe ser.
Tras años de espera, la producción arrancará el 19 de enero de 2026, lo que explica esta cascada de fichajes de alto perfil. A Isaacs y Weaver se suma también Martin Bobb-Semple, incorporado a principios de diciembre, aunque Prime Video sigue guardando bajo llave los detalles de la trama.
Un equipo técnico a la altura
Detrás de las cámaras, el proyecto tampoco se queda corto. Phoebe Waller-Bridge es la creadora, guionista y productora ejecutiva, acompañada por Chad Hodge como co-showrunner. La dirección recae en Jonathan Van Tulleken, conocido por su trabajo en Shōgun y Dope Thief. Vamos, que el talento no es precisamente el problema.
Las adaptaciones previas de Tomb Raider dejaron huella… pero también cicatrices. Angelina Jolie fue la primera Lara Croft en el cine, con dos películas a principios de los 2000 que hoy se recuerdan con más cariño que rigor. Alicia Vikander intentó reiniciar la franquicia en 2018 con una versión más terrenal, pero su secuela jamás llegó a despegar. Esta nueva serie promete un reinicio real, no otro parche.
El efecto Fallout y la nueva fiebre gamer en Prime Video
Ambientada en una historia alternativa tras una guerra nuclear, Fallout supo atraer tanto a jugadores veteranos como a espectadores que no habían tocado un mando en su vida. Su segunda temporada, estrenada el 17 de diciembre, debutó con un 100% en Rotten Tomatoes, bajando después a un igualmente insultante 96% de crítica y 95% del público. Número uno en 25 países en solo un día. Ahí es nada.
Con ese precedente, Tomb Raider llega con expectativas altas y cero margen para el desastre. Prime Video quiere repetir la fórmula: respeto por el material original, ambición narrativa y rostros reconocibles que aporten peso dramático. Jason Isaacs encaja como un guante en ese plan.


