El manga de Eiichiro Oda empieza a quitarse la careta con su villano definitivo mientras el arco de Elbaph entra en su recta final para despedir a One Piece
El boceto que cambia las reglas del juego
Cejas afiladas, nariz estrecha y una expresión fría, casi quirúrgica. Nada de formas abstractas ni siluetas ambiguas. Imu tiene cara… y personalidad. Y para muchos fans, esto no es un simple apunte artístico: es una declaración de intenciones.
Hasta ahora, el manga solo había mostrado los inquietantes ojos circulares de Imu, reforzando su aura divina (o demoníaca). Este boceto rompe el misterio justo cuando la historia empieza a mirar de frente a su clímax.
Oda deja migas de pan
Uno de los debates más antiguos del fandom vuelve a la mesa con fuerza. El diseño de Imu parece claramente masculino, algo que encaja con una pista lanzada hace tiempo por Ivankov, quien se refirió a Saint Imu Nerona usando el sufijo masculino “-sei”.

El texto que acompaña al dibujo no es casual
El boceto no llega solo. Está enmarcado por un texto que remite directamente al capítulo 1085, cuando Imu habla del “pecado de liberar los Poneglyphs” y de la traición de Nefertari D. Lily. Vamos, que no hay dudas de que ese rostro pertenece al villano final.
Algunos fans han señalado otro dibujo cercano, junto a Wapol, como posible segundo diseño de Imu. Pero todo apunta a que se trata de Kinderella, la esposa de Wapol. El texto explicativo lo deja bastante claro, así que no, Oda no ha escondido a Imu dos veces en la misma página… todavía.
El villano que llevaba décadas observando desde la sombra empieza a reclamar su lugar en la historia
Ahora, con la revelación parcial de su rostro, Imu empieza a descender al mismo plano que Luffy y el resto de personajes, algo que siempre ha sido clave en los grandes enfrentamientos finales de la serie. Al igual que ocurrió con antagonistas como Crocodile, Doflamingo o Kaido, ponerle cara al enemigo implica hacerlo vulnerable, aunque sea narrativamente. Y ahí está la clave: cuando One Piece humaniza a su villano, es porque la batalla definitiva ya no es una promesa lejana, sino una cuenta atrás.
El momento perfecto para una revelación completa
Con el flashback a punto de terminar y la historia regresando al presente, todas las piezas están colocadas. Loki parece redimido, Luffy suma aliados y el conflicto directo con Imu es ya inevitable.

Después de más de 25 años de viaje, One Piece está dejando de insinuar y empieza a señalar directamente al final. Imu ya tiene rostro. Lo siguiente será mostrar todo su poder. Y ahí, amigos, ya no habrá marcha atrás.


