Un salto temporal lleno de secretos promete poner patas arriba la cronología galáctica de Star Wars
El regreso que nadie pidió, pero todos necesitábamos
Después de ver cómo The Clone Wars revolucionaba al personaje —y de paso demostraba que Maul tenía mucho más que ofrecer que una buena coreografía con doble sable—, los espectadores se quedaron colgados tras la temporada 7. Ese final solo llevó a una aparición fugaz en Solo y a su trama en Rebels, dejando un hueco narrativo que nadie se dignó a explicar. Hasta ahora.
Maul – Shadow Lord entra justo donde duele: en el espacio entre guerras, mafias y traiciones donde Maul empieza a reconstruir su imperio criminal. La serie promete mostrar cómo se forja como líder en las sombras, cómo entrena a un nuevo aprendiz y cómo se convierte en la figura que aparece años después manejando los hilos desde el caos.
Curiosamente, esta etapa nunca se había contado a pesar de ser una de las más determinantes del personaje. Quizá porque en Lucasfilm se desataron nudos narrativos más grandes que las coletas de Ahsoka.
Un villano eterno para bien o para mal
Athena Portillo, productora ejecutiva, lo definió como “el villano aparentemente eterno”, un tipo que, como los asesinos enmascarados del cine de terror, no termina de irse aunque lo partas por la mitad. Pues bueno, si van a insistir en convertir a Maul en el Jason Voorhees del espacio, lo mínimo es que expliquen cómo narices ha sobrevivido tanto tiempo.
Y eso, querido lector, es exactamente lo que hace Shadow Lord.
Por qué esta historia sí importa
Aunque a primera vista pueda parecer otro proyecto más para estirar la saga, esta serie tiene un papel crucial: legitimar la presencia continuada de Maul en las distintas eras. No solo llena un vacío histórico, sino que también da coherencia a sus apariciones posteriores.
El camino hacia 2026
La serie se estrenará en 2026, un año que ya empieza a ponerse interesante para los fans de Star Wars. La expectación no es poca, porque no solo recupera a uno de los villanos más populares, sino que además se atreve a meterse en un periodo históricamente “prohibido”.
A pesar de las quejas sobre su “inmortalidad creativa”, Maul sigue siendo un imán para el público. Su diseño, su aura trágica, su odio inquebrantable hacia todo lo que huele a Jedi… funciona. Y funciona muy bien.
El vacío que necesitaba cerrarse para siempre
Entre The Clone Wars y Solo había un salto demasiado grande para un personaje de su importancia. El ascenso del Sol Oscuro, la formación de su red criminal, sus alianzas y traiciones… nada de eso estaba explicado.
Con Shadow Lord, por fin tendremos el retrato completo del villano más persistente de Star Wars. Y, seamos sinceros, era hora de que Disney dejara de mirar hacia otro lado.


