Un detalle sobre Will Byers ha encendido las alarmas otra vez entre los fans de Stranger Things
Un fallo que los fans no han pasado por alto
Porque los fans, que ya sabemos que tienen memoria más afilada que el Demogorgon, no tardaron en rescatar The Mind Flayer, episodio de la segunda temporada, donde Jonathan daba una versión totalmente distinta. Allí explicaba que el día que levantaron Castle Byers había sido la noche en que su padre, Lonnie, se largó definitivamente. Y que además lo hicieron bajo un tormentón épico, empapándose hasta tal punto que acabaron enfermos una semana entera. Vamos, que lo único que faltaba era que Will recordase también un arco iris en el cielo para que el retcon fuese perfecto.
El dato que cambia el fondo de los personajes
En las redes, especialmente en X (antiguo Twitter), no tardó en circular la comparación entre ambas versiones. Un usuario lo resumió así: “Jonathan dijo que cuando construyeron Castle Byers estaba diluviando y acabaron los dos enfermos. No tiene sentido que actúen tan normales si es el mismo día que su padre abandonó la casa.” No hacía falta añadir nada más: la contradicción quedó servida.
Y aquí es cuando resucita un viejo fantasma: el célebre “Birthdaygate”. En la cuarta temporada, alguien del equipo decidió que recordar la fecha de cumpleaños de Will era demasiado pedir y directamente la omitieron. Los hermanos Duffer reconocieron el gazapo públicamente, prometiendo que intentarían corregir esos despistes. En fin… pues aquí estamos otra vez.
Una grieta que algunos intentan tapar sin éxito
Eso sí, siempre hay fans con más imaginación que los propios guionistas. Algunos han intentado justificar el recuerdo soleado de Castle Byers diciendo que tal vez era un momento previo a la lluvia, una especie de cápsula feliz que Will guarda para sí antes de que todo se torciera. Pero la teoría no convence a muchos. En general, el consenso es que se trata de un error de continuidad de manual. Y siendo sinceros, grabar una serie durante casi una década, con actores creciendo a velocidad absurda y guiones que reescriben cada dos por tres, tampoco ayuda.
¿Afectará esto a la recepción de la temporada?
Seguramente no. Stranger Things sigue teniendo una base de seguidores gigantesca, entregada y muy acostumbrada a los recovecos del Upside Down. Pero cierto es que estos fallos dan pie a una conversación interesante: ¿cuánto mimo puede mantener una serie tan larga y ambiciosa antes de empezar a sufrir desgaste?
Así que, si la idea de ver fans buscando fallos te resulta entretenida, prepárate: esto no ha hecho más que empezar. Y si los Duffer creían que podían colar un día soleado donde antes había lluvia bíblica… que se vayan haciendo a la idea: el fandom de Stranger Things no perdona ni una.


