El anime con más potencial dramático del género mecha vuelve convertido en una máquina de pachinko
Durante años, la comunidad fan de 86 Eighty-Six ha estado aguantando el tipo, esperando con esperanza un anuncio de la segunda temporada. Cada evento de anime, cada teaser, cada susurro de los creadores era una posible pista. Pero la noticia ha llegado y no ha sido exactamente lo que soñábamos. Lo que hemos recibido es… una máquina de pachinko. Sí, con lucecitas y todo.
El 15 de enero de 2026, la división de juegos de Heiwa presentó dos vídeos promocionales: uno centrado en la animación, otro en el gameplay. Nada de episodios nuevos, ni confirmaciones de regreso del anime. Solo bolas metálicas, sonidos estridentes y una profunda sensación de “esto no puede ser real”.
El fandom de 86 no pedía mucho. Solo un poco más de guerra distópica, trauma colectivo y ese romance imposible que nos hacía llorar sin necesidad de besos. Pero en lugar de eso, hemos recibido lo más alejado del tono de la serie: una tragaperras japonesa disfrazada de homenaje.
La historia de 86 Eighty-Six, basada en las novelas ligeras de Asato Asato e ilustradas por Shirabii, nos mostraba un futuro oscuro donde la República de San Magnolia libra una guerra supuestamente sin víctimas… aunque en realidad usa a los marginados como pilotos desechables, llamados los 86. ¿Mensaje político fuerte? Sí. ¿Ideal para una adaptación de pachinko? No tanto.
Una crítica social convertida en minijuego
Producida por A-1 Pictures, el mismo estudio de Sword Art Online y Solo Leveling, el anime de 86 se emitió entre abril de 2021 y marzo de 2022. Con 23 episodios cargados de batallas intensas, crítica al sistema y relaciones humanas complejas, la serie no tardó en ganarse a la crítica y al público.
Crunchyroll la describía como “una historia donde los drones de combate no son realmente autónomos, sino pilotados por los 86, considerados menos que humanos”. Y es precisamente esa inhumanidad institucional lo que hacía que doliera tanto ver a sus protagonistas luchar. Especialmente Shinei Nouzen, el capitán imperturbable, y Vladilena Milizé, la oficial que desafía las reglas desde dentro.
El fandom no perdona, pero se ríe
Con la noticia del pachinko, las redes estallaron. No tanto de rabia, sino de resignación irónica. “De luchar por su vida a luchar por bolas metálicas”, bromeaba un fan en X. Otro resumía lo que muchos sienten: “Han convertido una historia sobre la deshumanización en entretenimiento de casino. Arte.”
No es la primera vez que un anime popular acaba convertido en máquina de pachinko (pregúntale a Evangelion), pero sí duele más cuando la historia en cuestión ni siquiera ha sido cerrada. Y lo peor es que la calidad de la animación mostrada para la máquina es tan buena que los fans solo pueden pensar: “Esto podría haber sido la segunda temporada”.
Lo que sí sigue
Por suerte, la historia original continúa viva. Las novelas ligeras de 86 Eighty-Six siguen publicándose, tanto en Japón como en EE. UU. gracias a Yen Press. Además, hay varias adaptaciones manga editadas por Square Enix, también disponibles en inglés.
El anime completo puede verse en Crunchyroll, con subtítulos y doblaje en inglés, pero de nuevos episodios, nada. La comunidad sigue esperando, y aunque la fe flaquea, no está muerta del todo. Porque si algo enseñó 86, es que incluso en los campos de batalla más injustos, siempre hay alguien que sigue luchando.
Shin y Lena, un vínculo entre ruinas
Más allá de los mechas y la guerra, 86 nos atrapó por la conexión entre dos personas de mundos opuestos. Shin, marcado por la muerte, y Lena, marcada por la culpa, eran el corazón palpitante de una historia que hablaba de dignidad, sacrificio y comprensión. Un vínculo que crecía en silencio, entre llamadas, órdenes y miradas que decían más que mil palabras.
Ese tipo de narrativa no merece quedarse aparcada junto a una máquina ruidosa. Merece una continuación digna, no un minijuego donde el drama se mide en puntos, no en emociones.
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