El estudio de Jujutsu Kaisen, MAPPA, firma un acuerdo exclusivo que sacude el anime en streaming
Un acuerdo exclusivo
Aquí entra en juego Netflix, que no se limita a ser una simple ventana de emisión. La plataforma participará desde las primeras fases del proyecto, implicándose en el desarrollo de historias, en la planificación de estrenos globales y en la expansión comercial de las franquicias. Netflix no compra anime terminado: lo construye junto al estudio.
Netflix quiere ser algo más que una plataforma
Desde Netflix Japón, Kaata Sakamoto lo ha definido sin rodeos: MAPPA es un estudio que se atreve a romper las reglas. Y eso encaja con la filosofía actual de la compañía, que busca contenidos con personalidad, ambición internacional y capacidad de generar conversación global, aunque no sigan fórmulas tradicionales.
Los datos acompañan. Más del 50 % de los suscriptores de Netflix consume anime, una cifra que se ha triplicado en los últimos cinco años. En 2024, 33 animes entraron en el Top 10 global de contenidos no ingleses, más del doble que en 2021. Con ese crecimiento, Netflix ya no quiere competir: quiere liderar.
El golpe silencioso a Crunchyroll
El acuerdo también se lee como un golpe directo a Crunchyroll, que sigue presumiendo de controlar cerca del 75 % del mercado del anime. Sin embargo, el peso cultural y mediático empieza a inclinarse hacia Netflix, sobre todo cuando hablamos de impacto global y estrenos simultáneos en decenas de países.
MAPPA llega en su mejor momento creativo
No es casualidad que este acuerdo llegue ahora. MAPPA viene de encadenar éxitos como Jujutsu Kaisen y Chainsaw Man, dos títulos que han marcado tendencia por su tono salvaje, su animación impactante y su enorme presencia en redes.
Asegurar estabilidad financiera y visibilidad internacional permite al estudio planificar a largo plazo, reducir la presión de los calendarios imposibles y apostar por proyectos más ambiciosos. En pocas palabras: más tiempo para crear y menos para sobrevivir.
Netflix acelera su ofensiva anime
Todo encaja en una estrategia muy clara: convertir Netflix en la gran casa global del anime, con producciones propias, socios creativos potentes y estrenos capaces de competir en conversación con cualquier blockbuster occidental.
Un cambio de era para el anime
Y sí, MAPPA ha movido ficha. El resto de la industria, ahora, tendrá que reaccionar.


