Philip K. Dick vuelve a adelantarse al futuro con una adaptación española inesperada encabezada por Netflix
La gran N como casa de la ciencia ficción
Durante décadas, Dick ha sido uno de los grandes saqueados por Hollywood con mayor o menor fortuna. Desde Blade Runner hasta Minority Report, pasando por A Scanner Darkly o The Man in the High Castle, su legado ha servido de combustible para algunas de las obras más influyentes de la ciencia ficción audiovisual. Pero esta vez hay algo distinto en el aire.
El futuro es nuestro
La novela original presenta a Floyd Jones, un mutante capaz de ver el futuro con un año de antelación… y sin margen de error. Con semejante ventaja, el tipo no se conforma con ganar la lotería: acaba convertido en secretario general de la ONU, gobernando el mundo como una figura casi mesiánica. Nadie puede sorprenderle, nadie puede derrocarle, porque ya ha visto todos los intentos antes de que ocurran.
Netflix ha decidido reinterpretar esta historia bajo una óptica muy concreta. El futuro es nuestro se ambientará en el año 2047, en un mundo golpeado por el colapso ecológico, el hambre y la violencia estructural. En ese contexto emerge FedSur, una coalición de países sudamericanos dispuesta a cruzar líneas morales para mantener el orden. ¿Autoritarismo preventivo? Dick estaría aplaudiendo desde el más allá.
Una adaptación con identidad propia
Y sinceramente, mejor así. Dick nunca fue un autor de adaptaciones literales, sino de ideas que se retuercen según quién las mire. El propio autor revisitó constantemente conceptos como la precognición, la identidad o la manipulación de la realidad en novelas como Ubik o The Three Stigmata of Palmer Eldritch. Esta miniserie parece entenderlo.
Netflix y el “momento Dick”
El proyecto forma parte de un movimiento más amplio para reivindicar el legado audiovisual de Philip K. Dick. La producción corre a cargo de K&S Films —responsables de El Eternauta— junto a Electric Shepherd Productions, la compañía fundada por Isa Dick Hackett, hija del autor, para proteger y expandir su obra.
No es casualidad. Mientras Prime Video prepara Blade Runner 2099 con la sombra de Blade Runner y su secuela aún muy presente, Netflix apuesta por una adaptación menos obvia, más política y peligrosamente actual. Una jugada arriesgada, sí, pero también la más interesante.
El futuro es nuestro llegará en 2026, sin fecha concreta por ahora. Pero si algo nos enseñó Philip K. Dick es que el futuro nunca espera a que estemos preparados.


