El avance de la segunda temporada trae regresos, alianzas imposibles y un Murdock más oscuro que nunca
¿Es una pesadilla o simplemente Nueva York bajo el control de Fisk? Porque el primer tráiler de la temporada 2 de Daredevil: Born Again ha aterrizado y, desde ya, nos deja claro que el infierno de Hell’s Kitchen no ha hecho más que calentarse. La ciudad se hunde en paranoia, propaganda y violencia… y en medio de todo eso, Matt Murdock parece haber desaparecido del mapa.
Pero, claro, esto es Daredevil. Y cuando el Diablo de la Cocina del Infierno se esconde, suele ser porque está tramando algo. Lo que nos adelanta este tráiler no es solo una continuación directa del caos que dejó la temporada 1, sino un nuevo tablero de juego con reglas aún más sucias y brutales.
El regreso a las calles
El tráiler arranca con una ciudad en tensión, empapelada con la cara de Matt. Pero no nos engañemos: está oculto, no perdido. Tras sobrevivir por los pelos al ataque de la Fuerza Anti-Vigilantes, Murdock y Karen han desaparecido del radar. La jugada de Fisk es de manual: si no puede destruirle legalmente, que lo haga la opinión pública. Mientras, los matones del alcalde patrullan como si fueran héroes. Muy “realista”, ¿no?
Krysten Ritter recupera su icónica cazadora para unirse a la batalla. En este punto, Matt necesita aliados dispuestos a ensuciarse las manos, y nadie hace eso mejor que Jessica. Su química se mantiene intacta, entre el sarcasmo y los puñetazos. ¿Habemus reunión de los Defensores? Con suerte, sí. Y si esto sigue subiendo de tono, no descartes ver aparecer a Luke Cage o incluso al Iron Fist menos odiado.
El enemigo de mi enemigo…
No es broma. Las imágenes del tráiler apuntan a una alianza temporal entre el asesino y su víctima favorita. ¿Por qué? Porque Bullseye fue manipulado por Vanessa Fisk para eliminar a Foggy Nelson, y eso parece haberle dejado con ganas de venganza. Matt no olvida, pero si eso le acerca a destruir al Rey, quizá pueda perdonar… a medias. Además, se ha filtrado que Dex llevará un traje mucho más parecido al del cómic. Eso ya es un punto extra.
Matthew Lillard aparece como un tal Mr. Charles, nombre que huele a alias barato. ¿Un infiltrado? ¿Un traidor en la resistencia? Nadie lo sabe, pero su presencia promete problemas para Fisk. Y hablando del Rey, ahora gobierna con mano de hierro, mientras surgen máscaras de Kingpin como símbolo de la rebelión. Muy V de Vendetta, pero con puñetazos.
¿Foggy está vivo o nos están vacilando?
Las imágenes del tráiler muestran a Foggy en momentos que podrían ser recuerdos, o no. En los cómics ya se ha fingido su muerte más de una vez: cáncer, protección de testigos, incluso un rescate desde el mismísimo infierno. Aquí apostamos por la opción “desaparecido con ayuda del FBI”. Porque si alguien sabe esconderse, es un abogado.
El traje negro y la vuelta al origen
Adiós al rojo brillante, hola al negro total. El nuevo traje es una mezcla entre lo que vimos en Netflix y lo que Charles Soule escribió en su etapa en los cómics, con ese toque sombrío y el clásico logo “DD” en el pecho. Más que un rediseño, parece una declaración de intenciones: esto no va de justicia, va de venganza.
Y ojo, porque las escenas de acción tienen esa vibra violenta que echábamos de menos. Golpes secos, planos largos, y un Murdock que no se anda con tonterías. Dario Scardapane, el showrunner, parece estar dando rienda suelta al Daredevil más salvaje y visceral.
Lo que se viene
Con el regreso de Jones, la ambigüedad de Bullseye, los fantasmas del pasado y un Fisk más peligroso que nunca, esta temporada apunta a ser un cruce entre guerra urbana y drama personal. Y con el universo callejero del MCU en plena reconstrucción, todo lo que pase aquí podría afectar también a Spider-Man: Brand New Day.
Así que sí: Daredevil: Born Again ha vuelto. Más oscuro, más violento, más personal. Y no parece que vaya a pedir perdón por nada.


