La co-creadora de Fallout confirma que ya no forma parte del remake de Disney del clásico de Bambi
Hay proyectos que nacen con vocación de clásico… y otros que parecen condenados a convertirse en leyenda urbana de Hollywood. El remake en acción real de Bambi empieza a encajar peligrosamente en la segunda categoría. Lo que hace unos años parecía una apuesta segura dentro de la maquinaria de adaptaciones de Disney ahora suena más a carpeta olvidada en un cajón.
La última pista llega de una de las personas que estaba llamada a darle forma. Geneva Robertson-Dworet, co-creadora de la exitosa serie Fallout, ha confirmado que ya no tiene nada que ver con la película. Y no es un simple cambio de agenda: es prácticamente una desconexión total del proyecto.
Bambi acción real
Robertson-Dworet, que también ha trabajado en blockbusters como Captain Marvel, explicó en una entrevista con The Direct que lleva al menos cinco años sin recibir una sola actualización sobre Bambi. Sus palabras no dejan mucho margen a la interpretación: «No he sabido absolutamente nada en al menos cinco años sobre la película de Bambi».
Además, dejó claro que su implicación terminó cuando se volcó por completo en Fallout, la adaptación televisiva del videojuego producida por Prime Video. «Es un trabajo intensamente a tiempo completo», comentó, admitiendo que ni siquiera ha vuelto a preguntar por el estado del proyecto. Su conclusión fue directa: «Tristemente, no soy la persona adecuada ahora mismo».

Un remake que se quedó sin equipo
Lo más llamativo no es solo su salida. Según los últimos informes, otras figuras clave también se han apartado del remake. La directora Sarah Polley, que llegó a sonar como posible responsable del proyecto tras el éxito de Women Talking, tampoco sigue vinculada. Lo mismo ocurre con la guionista Lindsey Beer.
Todo apunta a que el proyecto está, como mínimo, congelado bajo la actual dirección creativa de Disney. Y eso resulta sorprendente si tenemos en cuenta el peso histórico del personaje.
El peso de un clásico imposible de tocar
El Bambi original, estrenado en 1942 por Walt Disney Productions, es mucho más que una película infantil. Es uno de los pilares de la era dorada del estudio, con fondos pictóricos que parecen acuarelas en movimiento, diálogos mínimos y una de las escenas más traumáticas de la historia del cine familiar: la muerte de la madre de Bambi.
La historia, basada en la novela de 1923 de Felix Salten, sigue el crecimiento de un cervatillo que aprende, a golpes, lo que significa sobrevivir en el bosque. Pérdida, madurez, ciclo de la vida… conceptos universales que siguen funcionando más de 80 años después.
Y ahí está precisamente el problema: ¿cómo actualizas algo tan delicado sin traicionar su esencia? En una época donde los remakes en acción real han generado resultados desiguales —desde taquillazos hasta sonoros tropiezos— Disney parece estar eligiendo con lupa qué títulos merecen el salto.

Un calendario saturado y decisiones más frías
El catálogo de adaptaciones en acción real del estudio ha sido enorme en la última década. Pero también ha dejado señales de agotamiento creativo y cierta fatiga entre los fans. No todo clásico necesita una versión hiperrealista con animales digitales, por muy avanzada que esté la tecnología.
El caso de Bambi es especialmente complejo. No es una historia de aventuras épicas ni de grandes números musicales. Es íntima, contemplativa, casi silenciosa. Adaptarla sin convertirla en un producto excesivamente edulcorado —o en algo visualmente frío— no es tarea sencilla.
Quizá por eso el proyecto parece haber quedado en pausa indefinida.
Mientras tanto, el lado oscuro del bosque
Lo curioso es que, mientras Disney duda, otros no han tenido reparos en meter mano al personaje. Aprovechando que la novela original está en dominio público, el estudio británico Jagged Edge Productions lanzó recientemente Bambi: The Reckoning, una versión de terror donde el ciervo se convierte en una criatura mutada y vengativa.
La película forma parte del llamado Twisted Childhood Universe, el mismo universo que nos dio el slasher de Winnie the Pooh. Sí, ese giro oscuro que nadie pidió… pero que existe. Se estrenó de forma limitada en cines antes de saltar a plataformas digitales.
No es precisamente el Bambi emocional y delicado que muchos recuerdan, pero demuestra algo importante: el personaje sigue generando interés, aunque sea desde ángulos inesperados.
¿Veremos algún día el Bambi de Disney?
A día de hoy, todo indica que el remake en acción real está en hibernación. Sin guionistas originales, sin directora y sin calendario de producción, el proyecto parece haber perdido impulso.
Y quizá no sea algo necesariamente negativo. Hay clásicos que funcionan porque pertenecen a otra época, a otro lenguaje cinematográfico. Forzar su actualización puede restar más de lo que suma.
Mientras tanto, el Bambi de 1942 sigue intacto, disponible para nuevas generaciones, recordándonos que a veces el silencio, el trazo de acuarela y una historia sencilla pueden ser más poderosos que cualquier despliegue de CGI


