El director, Dan Trachtenberg, confirma que su acuerdo con Paramount no frena el futuro de Predator y promete ideas muy locas
Cuando parecía que el futuro de la franquicia estaba en pausa, Dan Trachtenberg vuelve a agitar el avispero Yautja. El director, que revitalizó la marca con Prey, ha dejado claro que su nuevo acuerdo con Paramount no significa que vaya a abandonar el universo de los cazadores más letales del cine. Al contrario: está más ilusionado que nunca.
En una entrevista reciente, el cineasta reconoció que vive un momento creativo parecido al que sintió tras el estreno de Prey: muchas ideas, demasiadas posibilidades y cero intención de frenar. Y eso, para los fans de Predator, suena a promesa de más sangre alienígena en pantalla.
Dan Trachtenberg y el futuro de Predator
El responsable de Prey explicó que, aunque ahora tiene un acuerdo preferencial con Paramount Pictures, eso no implica que deje de trabajar en nuevas entregas de Predator. De hecho, confesó que está “simultáneamente resolviendo los siguientes pasos” tanto dentro de la saga como en otros proyectos originales que siempre ha querido hacer realidad.
Sus palabras fueron bastante claras: “Dios mío, hay tantas cosas emocionantes que podemos hacer”. No suena precisamente a despedida. Más bien a todo lo contrario. Y no es humo promocional. El último año ha sido especialmente movido para la franquicia.
Un año clave para la saga Predator
En 2025 llegaron dos propuestas muy diferentes entre sí: Predator: Badlands y Predator: Killer of Killers. Dos experimentos narrativos que ampliaron el universo desde ángulos inesperados.
La primera nos presentó a Dek, un Yautja considerado “débil” dentro de su clan, decidido a recuperar el honor enfrentándose a una amenaza colosal. Un giro interesante: poner el foco en el propio Predator como protagonista, algo que la saga llevaba décadas insinuando pero sin explorar del todo.
La segunda fue aún más arriesgada. Killer of Killers optó por la animación y una estructura antológica: un vikingo, un ninja japonés y un piloto de la Segunda Guerra Mundial enfrentándose a estos cazadores en distintas épocas históricas. Un enfoque que demuestra que la franquicia no tiene por qué repetirse y que puede jugar con formatos y estilos sin perder identidad.
Creatividad sin límites
Trachtenberg también reconoció que quizá fue demasiado rápido con estas dos producciones porque estaba “ansioso por llegar a la tercera cosa”. Esa frase es oro puro. Si ya tiene en mente una tercera gran idea, significa que el motor creativo sigue a pleno rendimiento.
El director ya había demostrado su talento en el terreno de la ciencia ficción con 10 Cloverfield Lane, también vinculada a Paramount. Ahora, con libertad para desarrollar proyectos originales y acceso a propiedades intelectuales potentes, su agenda se antoja intensa.
Pero lo importante aquí es que Predator no queda fuera del tablero. Según él mismo, “todo está sobre la mesa”. Y cuando alguien con esa energía lo dice, conviene tomar nota.
Predator más allá del formato clásico
Uno de los movimientos más interesantes de esta nueva etapa es la flexibilidad de formatos. Animación, distintos periodos históricos, Predator como héroe trágico… La franquicia parece haber entendido que repetir la fórmula de jungla + comando armado ya no es suficiente.
Además, el concepto del Yautja tiene una mitología rica: código de honor, jerarquías tribales, rituales de caza… Material más que suficiente para explorar en cine, serie o incluso híbridos animados. Lo visto en Killer of Killers confirma que el público está dispuesto a aceptar propuestas más arriesgadas si están bien ejecutadas.
Y eso abre un abanico enorme para el futuro.
¿Qué puede venir ahora?
Aunque no hay anuncios oficiales concretos, las declaraciones del director dejan claro que Predator no entra en hibernación. Al contrario, podría estar en plena mutación creativa.
Con el precedente de Prey, que supo refrescar la marca llevándola al siglo XVIII, y las recientes apuestas experimentales, lo lógico sería pensar en más historias que crucen épocas o que profundicen en la perspectiva alienígena. Incluso una producción centrada casi por completo en la cultura Yautja no suena descabellada.
Para los fans veteranos y los que se subieron al carro con las últimas entregas, el mensaje es tranquilizador: hay futuro, hay ideas y hay ganas.
Y cuando un director habla con esa pasión, uno no puede evitar emocionarse un poco. Porque si algo ha demostrado esta etapa reciente es que Predator todavía tiene mucho que cazar.


