El director promete una aventura fiel, exagerada y orgullosamente ridícula en el mejor sentido para He-Man y Los Masters del Universo
Durante años, Hollywood ha intentado tomarse demasiado en serio a He-Man. Y ese ha sido, precisamente, el problema. Un héroe musculado con taparrabos, una espada mágica que lo convierte en el hombre más fuerte del universo y un villano con cabeza de calavera no necesitan realismo, necesitan convicción. Y parece que, por fin, alguien lo ha entendido.
Ese alguien es Travis Knight, director de la nueva Masters of the Universe, que ha dejado claro que la película no va a esconder el lado más exagerado y juguetero de la saga. Al contrario: lo va a abrazar con orgullo.
Lejos de intentar “normalizar” Eternia, Knight apuesta por reírse con el material, no de él, un matiz clave que puede marcar la diferencia entre un fracaso olvidable y una adaptación memorable.
El tono de la nueva película
La gran clave está en el tono. En declaraciones recientes, el director reconoce que la saga siempre ha tenido un punto inherentemente absurdo, y que negarlo sería traicionar su esencia. Según explica, ese componente está integrado directamente en el guion, incluso para justificar nombres, decisiones o conceptos que hoy pueden sonar extravagantes.
Y tiene todo el sentido del mundo. Masters of the Universe nació como una línea de juguetes en los años 80, evolucionó a serie de animación, cómics y una película de culto, y siempre se ha movido en ese terreno donde la fantasía desatada y la épica sin complejos van de la mano. Intentar convertir eso en “fantasía seria” sería como pedirle a Skeletor que baje el tono.
Lo interesante es que la película no se limita solo a Eternia. El planteamiento alterna entre la Tierra actual y el mundo fantástico, una decisión pensada para dar la mano al espectador nuevo sin perder a los fans veteranos. Un equilibrio complicado, pero necesario.
El efecto de la nostalgia
Aquí es donde Knight ya ha demostrado saber lo que hace. Su anterior trabajo en acción real, Bumblebee, consiguió algo que parecía imposible: rescatar una franquicia agotada apostando por el corazón, la nostalgia y el respeto al material original. No reinventó Transformers, simplemente recordó por qué nos gustaban.
Ese precedente da cierta tranquilidad. Porque sí, hablar de “silly” puede asustar a algunos fans, pero no se trata de convertir la película en una parodia, sino de aceptar que Eternia siempre ha sido un lugar excesivo, colorido y un poco loco.
El reparto también apunta alto. Nicholas Galitzine será el encargado de dar vida a Adam y He-Man, mientras que Jared Leto se enfunda la piel de Skeletor. Junto a ellos, Camila Mendes como Teela, Idris Elba como Man-At-Arms y Alison Brie como Evil-Lyn completan un reparto tan potente como inesperado.
Después de años de proyectos cancelados y reinicios fallidos, esta es la primera vez que Masters of the Universe parece tener una visión clara y sin complejos. Knight no solo respeta la historia, también entiende que un personaje llamado Fisto no necesita explicación… pero si la tiene y es divertida, mejor.
La película llegará a los cines el 5 de junio, y todo apunta a que será una carta de amor a la fantasía desatada de los 80, sin vergüenza, sin cinismo y con músculo… mucho músculo.
Justo lo que He-Man necesitaba
Si algo pedía esta franquicia era dejar de pedir perdón por ser lo que es. Espadas mágicas, nombres imposibles, villanos teatrales y héroes desproporcionados. Si Masters of the Universe funciona, será porque entiende que su mayor fortaleza siempre fue su descaro.
Y esta vez, por fin, el poder de Grayskull parece estar en buenas manos.


