La nueva aventura sci-fi de Lord y Miller, Project Hail Mary, emociona, sorprende y presenta a un alien llamado Rocky que ya tiene enganchado a los fans
¿Y si la primera gran película de 2026 ya estuviera decidida antes de su estreno? Eso es justo lo que están insinuando las primeras reacciones de Project Hail Mary, la nueva superproducción de ciencia ficción protagonizada por Ryan Gosling. Aún no ha llegado oficialmente a los cines y ya hay quien la define como “una obra maestra” o “una odisea espacial imprescindible”. Pocas veces se ve tanta unanimidad en redes tras un primer pase.
Lo curioso es que muchos esperaban un blockbuster espacial clásico… y se han encontrado algo distinto. Más íntima, más emocional y más centrada en la conexión entre personajes, incluso cuando uno de ellos ni siquiera es humano. Y ahí es donde entra en juego Rocky, el alien que ya está robando titulares.
Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, el dúo responsable de Spider-Man: Across the Spider-Verse y The Lego Movie, la película adapta la novela de Andy Weir y apuesta por un enfoque diferente dentro del género. Aquí no hay una tripulación numerosa intercambiando frases ingeniosas cada cinco minutos. Hay soledad. Hay desconcierto. Y hay un protagonista que despierta en una nave sin recordar quién es ni por qué está allí.
Ryan Gosling interpreta a Ryland Grace, un científico que poco a poco descubre que es el único superviviente de una misión destinada a salvar la Tierra. Lo que empieza como un thriller espacial se convierte, según los primeros comentarios, en una historia sobre la amistad en el vacío del cosmos. Y sí, suena intenso.

Una historia más humana de lo que parece
Uno de los aspectos que más se repite en las primeras críticas es que Project Hail Mary no es exactamente lo que el público esperaba. Tyler Taing, de DiscussingFilm, aseguró que la cinta es “menos una aventura épica y más una mirada íntima al compañerismo y la catarsis en la inmensidad del espacio”. Una definición que encaja perfectamente con lo que Lord y Miller suelen hacer: mezclar espectáculo con emoción real.
El periodista Scott Menzel fue aún más contundente al describirla como “un logro cinematográfico épico”. Según él, los directores han conseguido elevar el listón con su película más ambiciosa hasta la fecha. Y viniendo de quienes revolucionaron la animación superheroica, no es poca cosa.
Rocky, el inesperado icono
Si hay un nombre que está apareciendo constantemente en redes es el de Rocky. El alien que acompaña a Grace no habla lenguas humanas, pero eso no ha impedido que ya se haya convertido en el favorito de quienes han visto la película. Mike Ryan, crítico de cine, definió la cinta como “una buddy movie en la que uno de los colegas es un alien que no habla idiomas humanos”, añadiendo que tuvo que contener las lágrimas al final.

Eso dice mucho del tono emocional del filme. No estamos ante un desfile de explosiones sin alma, sino ante una relación improbable que funciona como motor narrativo. Y si el público conecta con Rocky como parece que está ocurriendo, podemos estar ante uno de esos personajes que trascienden su propia película.
Un espectáculo visual a la altura del espacio
Otro de los puntos fuertes destacados es la fotografía de Greig Fraser, conocido por su trabajo en producciones de gran escala. Eric Marchen calificó la película como “la primera gran superproducción de 2026”, alabando su cinematografía “fuera de este mundo” y el trabajo interpretativo de Gosling.
La duración —156 minutos— podría asustar a algunos, pero incluso eso parece jugar a su favor. Russ Milheim, de The Direct, comentó que la película mantiene la atención durante todo el metraje, aunque reconoció que es “un poco larga”. Aun así, la sensación general es que la experiencia merece cada minuto.

¿La primera gran película de 2026?
Incluso Josh Gad, conocido por su trabajo en Frozen, ha dado su veredicto y no se ha quedado corto: la llamó “la primera obra maestra de 2026”. Cuando actores ajenos al proyecto se suman al entusiasmo, suele ser buena señal.
Project Hail Mary llegará a los cines el 20 de marzo, y todo apunta a que lo hará con unas expectativas altísimas. La combinación de ciencia ficción, emoción y una dupla creativa en plena forma podría convertirla en ese evento cinematográfico que marca el inicio de la temporada fuerte en taquilla.
La pregunta ahora es sencilla: ¿estamos ante un fenómeno pasajero alimentado por el hype inicial o realmente ante una película que dejará huella dentro del género? Si las primeras impresiones no están exagerando, puede que 2026 haya encontrado ya su gran viaje espacial.


