Penélope Cruz habla sobre su papel en el nuevo y extraño romance de terror dirigido por Maggie Gyllenhaal centrado en La Novia de Frankenstein
Durante décadas, Penélope Cruz ha interpretado personajes de todo tipo, pero pocas veces ha tenido la oportunidad de canalizar emociones tan intensas como en su nuevo proyecto cinematográfico. En The Bride, una película que mezcla romance, terror y crimen, la actriz española se mete en la piel de un personaje que le permitió explorar sentimientos acumulados durante años.
Lo curioso es que la actriz supo casi de inmediato que quería participar en el proyecto. Tanto que, cuando terminó de leer el guion, no dudó en hacer algo bastante improvisado: llamar directamente a su directora para felicitarla por el trabajo. Lo hizo desde un lugar poco habitual para negociar un papel en Hollywood: el entrenamiento de fútbol de su hijo.
Según ha contado la actriz en una entrevista reciente, la lectura del guion de Maggie Gyllenhaal fue un momento decisivo. Cruz recuerda perfectamente aquel instante porque apenas tuvo tiempo de procesarlo antes de salir corriendo a acompañar a su hijo.
“Recuerdo cuando lo leí, porque luego tuve que ir rápidamente al entrenamiento de fútbol de mi hijo y la llamé desde allí”, explica la actriz. “Le dije: ‘Has escrito un guion increíble y espero que lo sepas’. Me sentí muy agradecida de que me ofreciera ese personaje”.
Para Cruz, interpretar a Myrna fue una experiencia especialmente satisfactoria, ya que encontró en ella un personaje lleno de matices y con una energía muy particular.
Una detective inesperada en medio del caos
En la película, Cruz interpreta a Myrna, una secretaria con un talento sorprendente para descubrir pistas y conectar detalles. Ese don la convierte en la compañera perfecta de Jake Wiles, un detective interpretado por Peter Sarsgaard que no siempre brilla precisamente por su brillantez.
Aunque Myrna no aparece hasta aproximadamente la mitad de la película, su llegada cambia por completo la dinámica de la historia. El dúo comienza a investigar una violenta agresión ocurrida a la salida de un club nocturno, lo que los pone tras la pista de dos personajes extremadamente peligrosos.
Esos fugitivos son Frank y su misteriosa compañera Penny, interpretados por Christian Bale y Jessie Buckley respectivamente. A partir de ese momento, la investigación de Myrna y Wiles se convierte en una carrera contrarreloj para entender qué está ocurriendo realmente.
Una persecución inspirada en el cine dentro del cine
Uno de los elementos más peculiares de la película es el extraño itinerario que siguen los fugitivos. Frank y Penny parecen estar recorriendo una especie de ruta dedicada a las películas de un actor ficticio llamado Ronnie Reed.
El detalle curioso es que este personaje está interpretado por Jake Gyllenhaal, hermano de la directora Maggie Gyllenhaal, lo que añade un guiño metacinematográfico a la historia.
Según explica Myrna en la película, si los investigadores visitan ciertos cines concretos marcados en un mapa, es posible que puedan anticipar los movimientos de los criminales. Esta idea convierte la persecución en una especie de juego de pistas cinematográfico.
Mientras la investigación avanza, Myrna empieza a descubrir el verdadero origen de Penny y las razones que la han llevado a emprender una violenta cruzada de justicia personal.
La rabia que muchas mujeres reconocen
Más allá del thriller y el tono oscuro de la película, Cruz encontró en su personaje una forma de expresar emociones que muchas mujeres han sentido en la vida real.
“Con un personaje así puedes liberar muchas cosas”, explica la actriz. “Representa todas esas cosas que como mujer no siempre has podido decir”.
Cruz recuerda que comenzó a trabajar muy joven en la industria del cine, lo que le permitió presenciar situaciones complicadas o injustas a lo largo de su carrera. “Cuando empecé era muy joven y he visto muchas situaciones que, quizá no tan extremas como las que vivían estos personajes en los años treinta, pero aun así… todavía hoy ocurren muchas cosas en muchas profesiones, no solo en la nuestra”, reflexiona. Así la actriz cree que todavía queda mucho camino por recorrer para alcanzar una verdadera igualdad en la industria.
Una industria que aún tiene mucho que cambiar
Para Cruz, un ejemplo claro de esa desigualdad es que siga siendo noticia cuando una mujer dirige una gran producción de Hollywood. “Todavía tenemos mucho que hacer para llegar a un punto en el que algo tan normal como que una mujer dirija una película de gran presupuesto deje de ser noticia”, comenta.
Precisamente por eso, trabajar bajo la dirección de Maggie Gyllenhaal en una película tan ambiciosa fue especialmente significativo para ella. La actriz asegura que el proyecto le permitió expresar una rabia que muchas personas siguen sintiendo hoy en día. “Sentí que podía expresar ese tipo de… casi rabia por todas las cosas que hemos vivido y seguimos viviendo”, concluye.
La Novia llega a los cines el 6 de marzo, y promete ser una de las propuestas más curiosas del año dentro del cine fantástico: una mezcla de romance oscuro, thriller criminal y monstruos que busca reinterpretar los clásicos desde una perspectiva completamente nueva.


