Nintendo inicia acciones legales tras una sentencia clave del Tribunal Supremo de EE. UU
Demanda de Nintendo por aranceles
Según la información recogida en documentos judiciales, Nintendo presentó su demanda el 6 de marzo ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos. En el escrito, la empresa solicita un “reembolso inmediato” de los aranceles que considera recaudados de forma ilegal bajo varias órdenes ejecutivas.
Incluso figura en la lista la exsecretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, que fue destituida recientemente. Todo ello refleja hasta qué punto el conflicto abarca múltiples organismos del gobierno federal.
Una batalla legal tras el fallo del tribunal supremo
El movimiento de Nintendo llega después de un giro judicial que lo cambia todo. El Tribunal Supremo de Estados Unidos dictó el 20 de febrero una sentencia clave, votada por seis jueces contra tres, que invalidó muchos de los aranceles más agresivos aprobados durante el mandato de Trump.
El tribunal determinó que la administración había utilizado de forma indebida la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 (IEEPA, por sus siglas en inglés). Esta legislación permite al presidente tomar medidas económicas extraordinarias en situaciones de emergencia nacional, pero los jueces concluyeron que no justificaba la aplicación masiva de aranceles comerciales.
Cómo empezaron los polémicos aranceles de Trump
Para entender el conflicto hay que retroceder a los primeros meses del segundo mandato de Trump. En enero de 2025 el presidente comenzó a aplicar aranceles a gran escala, dirigidos especialmente a productos procedentes de China, México y Canadá.
En algunos casos los impuestos alcanzaban el 25 % sobre determinados bienes, lo que provocó tensiones comerciales inmediatas. Sin embargo, la escalada continuó pocos meses después.
El 2 de abril de 2025, en un anuncio que el propio Trump bautizó como “Liberation Day”, la administración activó el IEEPA para imponer un arancel recíproco del 10 % a todas las importaciones estadounidenses. Algunos países incluso llegaron a enfrentarse a tasas de hasta el 50 %.
Las medidas generaron una oleada de críticas. Empresas tecnológicas, fabricantes y grupos industriales advirtieron que los nuevos costes afectarían directamente al precio de productos electrónicos, consolas y componentes.
Por qué afecta especialmente a Nintendo
Aunque Nintendo es una compañía japonesa, su negocio depende en gran medida del mercado estadounidense, uno de los más importantes para la industria del videojuego. Muchos de sus productos —consolas, accesorios o componentes— se fabrican fuera de Estados Unidos y se importan posteriormente.
El resultado fue que empresas del sector tecnológico tuvieron que pagar miles de millones en aranceles acumulados. Nintendo ahora sostiene que esos pagos se realizaron bajo una base legal que el propio Tribunal Supremo ha considerado inválida.
Lo que podría pasar ahora
La demanda de Nintendo podría ser solo el principio. Si los tribunales respaldan su reclamación, otras compañías podrían intensificar sus propias demandas para recuperar el dinero pagado durante ese periodo.
Además, el caso podría tener consecuencias más amplias en la política comercial estadounidense. El fallo del Supremo ya ha puesto límites al uso del IEEPA para imponer aranceles, y los procesos judiciales que vengan ahora podrían reforzar aún más esa interpretación.
De momento, la batalla legal está en marcha. Y como en cualquier buen videojuego, la partida acaba de empezar.


