La nueva entrega viajará a una de las épocas más duras y Stephen King promete cambiar todo lo que sabíamos del terror en Derry
Hay algo inquietante en Derry que nunca termina de desaparecer. No importa el año, ni la generación: el mal siempre encuentra la forma de volver. Y ahora, con la segunda temporada de It: Welcome to Derry, ese regreso no será hacia adelante… sino hacia un pasado mucho más turbio de lo que muchos fans imaginaban.
Tras una primera temporada que ya dejó claro que la serie no iba a limitarse a repetir la fórmula de las películas, el equipo creativo ha decidido dar un giro clave: viajar hasta 1935, en plena Gran Depresión, para explorar una nueva etapa del horror que rodea a Pennywise. Y lo más interesante es que no será una historia inventada desde cero, sino profundamente conectada con el universo creado por Stephen King.
La adaptación al detalle
El propio Andy Muschietti, responsable de las películas de It y It Chapter Two, ha confirmado que el equipo ya está trabajando activamente en esta nueva temporada. Pero lo realmente llamativo no es solo el desarrollo, sino la dirección creativa: rescatar elementos del libro original que apenas se exploraron en pantalla.
Uno de esos elementos es la llamada Bradley Gang, una banda de atracadores que pasará por Derry con consecuencias fatales. Aunque pueda sonar a simple anécdota, en realidad es mucho más que eso: este evento funcionará como uno de los grandes estallidos de violencia ligados a la presencia de Pennywise, algo que los lectores del libro recordarán como parte esencial del lore.
Muschietti lo deja caer con bastante claridad: la historia no se limitará a mostrar el suceso, sino a integrarlo dentro del patrón de tragedias que marcan el ciclo del mal en la ciudad. Y aquí es donde la serie puede dar un salto importante respecto a las películas, profundizando en esa idea de que Derry es casi un personaje vivo, corrompido desde dentro.
La nueva ambientación de la serie
Pero hay otro detalle que cambia completamente el enfoque. 1935 no es un escenario cualquiera. Estamos en plena Gran Depresión, una época en la que la pobreza, la desesperación y la supervivencia diaria marcaban la vida de las personas. Esto rompe por completo con el tono más reconocible de la franquicia.
Adiós a los barrios tranquilos, las bicicletas y la nostalgia ochentera. Aquí no hay confort suburbano, solo incertidumbre y miseria, lo que convierte el terror en algo mucho más crudo. No es lo mismo desaparecer en un pueblo aparentemente idílico que hacerlo en un entorno donde la tragedia ya forma parte del día a día.
Este cambio de contexto puede ser clave para la serie. El horror de Pennywise siempre ha funcionado mejor cuando se mezcla con el miedo real, y pocas épocas ofrecen un caldo de cultivo tan potente como esta. La sensación de vulnerabilidad será mucho mayor, y eso puede traducirse en una temporada más intensa y opresiva.
El futuro de la serie
Además, todo apunta a que esta segunda temporada forma parte de un plan mucho más ambicioso. La idea es construir una especie de trilogía televisiva, donde cada temporada explore un periodo distinto separado por 27 años, respetando el ciclo clásico del personaje.
Si la primera temporada se sitúa en 1962 y esta segunda en 1935, el siguiente paso sería 1908. Y ahí es donde aparece otro de los momentos más oscuros del universo de King: la explosión de la fábrica Kitchener Ironworks, un evento devastador en el que murieron numerosos niños y que apenas se ha visto representado en pantalla.
Lo interesante de este enfoque es que permite expandir el universo de It sin depender directamente de los protagonistas clásicos. No se trata de volver a contar la misma historia, sino de explorar las raíces del mal, sus diferentes manifestaciones y cómo afecta a distintas generaciones.
En ese sentido, la serie tiene una oportunidad única: convertirse en la adaptación más completa de la novela de Stephen King, abordando fragmentos que quedaron fuera de las películas por limitaciones de tiempo o formato.
Y si algo queda claro con este salto a 1935 es que el viaje no será precisamente cómodo para los fans. Más allá de sustos o escenas impactantes, lo que se plantea aquí es una inmersión en una etapa histórica donde el terror no necesitaba maquillaje para resultar creíble.
Al final, la gran pregunta no es qué veremos en esta temporada, sino hasta qué punto la serie será capaz de conectar todas estas piezas. Porque si lo consigue, It: Welcome to Derry podría convertirse en algo más que un simple spin-off: una expansión real y ambiciosa del universo de Pennywise.


