El nuevo villano de Gotham llega antes que el Caballero Oscuro y cambia las reglas del juego en el DCU
Un origen que cambia la cronología del nuevo universo DC
En este contexto, conoceremos a Matt Hagen, interpretado por Tom Rhys Harries, un actor cuya vida cambia radicalmente tras un accidente que le lleva a convertirse en una criatura de barro capaz de alterar su forma. Un origen trágico, oscuro y con tintes de terror, que encaja perfectamente con el enfoque R que tendrá la película.
Esto no solo redefine al personaje, sino que también abre la puerta a explorar Gotham desde una perspectiva completamente distinta, sin la sombra constante de Batman.
Una decisión más lógica de lo que parece
A nivel narrativo, la explicación es sencilla: si la historia ocurre antes de que Bruce Wayne se convierta en Batman, entonces no hay héroe que pueda detener a Clayface. Y eso cambia completamente el tono.
En lugar de una historia clásica de “villano contra héroe”, lo que tendremos es un relato más íntimo, centrado en la transformación de Hagen y en cómo Gotham se convierte en el escenario perfecto para su caída. Una ciudad corrupta, vulnerable y sin salvador.
El verdadero motivo
Más allá de la justificación dentro de la historia, hay una razón evidente detrás de todo esto: DC todavía no ha presentado oficialmente a su nuevo Bruce Wayne en el DCU.
Ese momento está reservado para The Brave and the Bold, donde se introducirá una versión más madura del personaje, probablemente ya con Damian Wayne en escena. Por eso, incluirlo ahora sería precipitado.
Así que, en lugar de forzar su aparición, Gunn ha optado por construir primero el mundo… y luego introducir a su mayor símbolo.
¿Veremos el enfrentamiento entre Batman y Clayface?
La gran pregunta es inevitable: si Clayface forma parte del DCU, ¿cuándo se cruzará con Batman?
Esto abre varias posibilidades. La más lógica sería su aparición en The Brave and the Bold, quizás como villano secundario. Pero también podría reservarse para futuros proyectos donde Gotham tenga más protagonismo.
Lo importante aquí es que DC está apostando por desarrollar a sus villanos con el mismo mimo que a sus héroes, algo que durante años ha sido una asignatura pendiente.
Un enfoque diferente que puede marcar el futuro del DCU
Si funciona, podría sentar un precedente: historias más independientes, tonos más variados y personajes que no dependan siempre de los mismos nombres.
Y eso, en un género que a veces peca de repetitivo, puede ser justo lo que necesitaba el DCU para diferenciarse.


