El exeditor de Dragon Ball carga contra One Piece y el anime moderno: “ya no es para niños”

Dragon Ball
Panini

Kazuhiko Torishima, figura clave en el éxito de Dragon Ball, ha dejado unas declaraciones incendiarias sobre One Piece, Chainsaw Man y más

anime moderno, Dragon Ball editor, Kazuhiko Torishima, One Piece polémica

Cuando una de las figuras más influyentes detrás de Dragon Ball habla, el fandom escucha. Y esta vez no ha sido precisamente para repartir cariño. Kazuhiko Torishima, exeditor de Akira Toriyama y pieza fundamental en la construcción del fenómeno global que supuso Dragon Ball, ha soltado una batería de críticas contra varios de los gigantes actuales del manga y el anime. Sus comentarios, realizados durante la Comicon Napoli 2026 y recogidos a través de un resumen compartido en redes sociales (con el inevitable matiz de que parte del contexto puede perderse en la traducción), han puesto en el centro del debate a títulos mastodónticos como One Piece, Jujutsu Kaisen, Demon Slayer y Chainsaw Man.

Kazuhiko Torishima y su crítica al anime moderno

El dardo más directo fue para One Piece. Según el resumen difundido, Torishima considera que la obra de Eiichiro Oda se ha convertido en una historia demasiado cargada de texto, compleja de seguir y poco accesible para el público infantil. Una opinión especialmente llamativa teniendo en cuenta que hablamos de una de las franquicias más exitosas de la historia del manga.

La crítica no va tanto contra el éxito comercial como contra el enfoque narrativo. Para Torishima, el manga clásico sabía condensar mejor sus ideas. Dragon Ball, por ejemplo, apostaba por una narrativa visual inmediata, clara y universal, capaz de conectar con lectores de cualquier edad sin necesidad de largas explicaciones.

Pero la cosa no terminó ahí. Según esas mismas declaraciones, el veterano editor habría sido aún más contundente con otras franquicias actuales, llegando a calificar obras como Jujutsu Kaisen, Demon Slayer y especialmente Chainsaw Man de forma muy despectiva.

Un viejo desencuentro con One Piece

No es la primera vez que Torishima señala a la creación de Oda. Ya en el pasado había mostrado reservas hacia One Piece, criticando su trama por resultar excesivamente densa y sugiriendo que Eiichiro Oda mantiene un control demasiado absoluto sobre la franquicia.

Eso sí, no todo fueron ataques. Porque incluso entre sus críticas, Torishima reconoció virtudes claras en la obra del mangaka. Destacó especialmente el talento de Oda para construir personajes memorables, además de describirlo como alguien profundamente apasionado por el medio del cómic y el manga.

Ese matiz es importante porque deja claro que no estamos ante un ataque personal, sino ante una visión muy concreta sobre cómo debería funcionar el entretenimiento shonen.

El choque entre dos generaciones del Shonen

Aquí es donde el debate realmente se pone interesante. Porque más allá del titular incendiario, lo que subyace es un conflicto generacional bastante evidente entre quienes construyeron el shonen clásico y quienes dominan el mercado actual.

El modelo de Dragon Ball, Saint Seiya o Naruto en sus primeras etapas respondía a otra lógica: largas serializaciones, progresión constante, entrenamientos interminables, villanos cada vez más fuertes y una narrativa muy visual. Era el modelo del “maratón”.

anime moderno, Dragon Ball editor, Kazuhiko Torishima, One Piece polémica

El anime moderno, en cambio, funciona casi como una superproducción cinematográfica por temporadas. Más impacto visual, más intensidad emocional inmediata y ritmos diseñados para enganchar rápido. Plataformas de streaming, redes sociales y consumo fragmentado han cambiado por completo las reglas.

¿Tiene razón Torishima?

La crítica a One Piece en concreto toca un punto sensible incluso entre sus propios fans. La longitud de la serie es una barrera real para nuevos espectadores. Más de mil episodios no son precisamente una invitación ligera para quien quiera empezar desde cero.

Y el anime ha sufrido especialmente ese problema. Para evitar alcanzar al manga, Toei ha estirado secuencias, abusado de flashbacks y ralentizado la progresión hasta extremos que incluso seguidores fieles reconocen.

Pero de ahí a llamar “basura” al anime contemporáneo hay un trecho enorme.

Porque Chainsaw Man, por ejemplo, no intenta ser Dragon Ball. Demon Slayer tampoco. Ni Jujutsu Kaisen. Son productos creados para sensibilidades distintas, con ambiciones narrativas diferentes y públicos que han evolucionado.

Dragon Ball tampoco fue perfecto

Curiosamente, Torishima también hizo autocrítica con su propia franquicia. Admitió que Dragon Ball DAIMA no arrancó con el mejor pie y recordó que la transición entre Dragon Ball y Dragon Ball Z fue uno de los momentos más delicados para la marca.

Eso hace que sus palabras tengan más matices de los que parece en un primer vistazo. No es simplemente un veterano despotricando contra “lo nuevo”. También hay cierta nostalgia por un modelo de industria que ya no existe.

La gran pregunta es si el problema está en el anime moderno… o en compararlo constantemente con una época irrepetible.

El anime ha cambiado porque el público ha cambiado

Hoy el espectador busca otra cosa. Historias más ambiguas, protagonistas menos puros, conflictos psicológicos, violencia estilizada y construcción visual mucho más sofisticada.

anime moderno, Dragon Ball editor, Kazuhiko Torishima, One Piece polémica

Luffy y Goku representan una era donde la heroicidad era más directa. Denji, Yuji o Tanjiro pertenecen a otra conversación completamente distinta.

Y probablemente ahí está la clave del choque.

Torishima defiende una filosofía donde la simplicidad era virtud. El anime actual apuesta por complejidad, identidad visual extrema y conversación constante en redes.

Comic Stores