HBO prepara el movimiento más polémico de su serie estrella apostando por un giro que dividirá a los fans para la tercera temporada de The Last of Us
La adaptación de The Last of Us nunca ha tenido miedo a incomodar. Y todo indica que su tercera temporada va a abrazar precisamente esa filosofía con más fuerza que nunca. Si muchos espectadores daban por hecho que Pedro Pascal seguiría siendo el gran reclamo emocional de la serie, quizá conviene ajustar expectativas, porque las primeras pistas apuntan justo en dirección contraria.
Las imágenes filtradas del rodaje han encendido el debate entre los fans. En ellas aparecen Abby (Kaitlyn Dever) y Lev (Kyriana Kratter) en plena acción dentro del devastado universo postapocalíptico de HBO. Para quienes jugaron The Last of Us Part II, el mensaje parece bastante claro: la serie estaría replicando la estructura narrativa del videojuego y desplazando el foco hacia Abby.
Eso supondría uno de los mayores cambios estructurales de la ficción hasta la fecha. La segunda temporada se apoyó en el recorrido emocional de Ellie y en las devastadoras consecuencias de ciertos acontecimientos que marcaron su evolución. Pero ahora, la historia parece dispuesta a mostrar el conflicto desde el otro lado, una decisión que en el videojuego generó auténticas guerras entre fans.
Y es que Naughty Dog no optó precisamente por el camino fácil. En lugar de ofrecer una continuación convencional, obligó a los jugadores a empatizar con un personaje inicialmente percibido como antagonista, cuestionando así la idea tradicional de héroes y villanos.
¿Qué pasa con Pedro Pascal?
La gran pregunta está en el aire: ¿seguirá Pedro Pascal formando parte importante de la serie? Oficialmente, HBO no ha confirmado nada sobre el alcance de su participación en esta nueva tanda de episodios y teniendo en cuenta lo sucedido en la anterior temporada su participación podría ser más corta.
Pero si Craig Mazin mantiene una adaptación razonablemente fiel del material original, Joel tendría una presencia mucho más reducida, probablemente limitada a recuerdos, flashbacks o apariciones puntuales con fuerte peso emocional.
No sería una sorpresa para quienes conocen la historia original. De hecho, esa ausencia parcial forma parte del propio ADN narrativo de The Last of Us Part II. El objetivo no es simplemente continuar una aventura, sino forzar al espectador a reconsiderar sus propias lealtades emocionales.
Ellie también perdería protagonismo
El posible cambio no afectaría solo a Joel. Bella Ramsey también podría ver reducido su tiempo en pantalla respecto a la segunda temporada. No porque Ellie desaparezca, ni mucho menos. Su papel sigue siendo esencial. Pero para que el arco de Abby funcione, la serie necesita dedicar tiempo a desarrollar su entorno, su psicología y facciones clave como la WLF.
Ese cambio podría ser brillante desde el punto de vista narrativo… aunque también un auténtico polvorín en redes. Porque buena parte del éxito televisivo de HBO se ha cimentado precisamente sobre la química entre Joel y Ellie, una relación que conectó incluso con espectadores que jamás tocaron el videojuego.
HBO apuesta por el riesgo
Con Craig Mazin liderando el proyecto y Neil Druckmann más centrado en Intergalactic: The Heretic Prophet, HBO parece decidida a mantener intacta la esencia más incómoda de la franquicia.
Eso tiene mérito. Porque siendo honestos, lo fácil habría sido convertir a Pedro Pascal en un recurso constante para seguir exprimiendo su tirón mediático. Más aún después de consolidarse como una de las grandes estrellas televisivas del momento gracias también a El Mandaloriano.
Precisamente por eso, este giro podría convertirse en uno de los movimientos creativos más valientes de HBO… o en su mayor fuente de controversia hasta la fecha.


