Panini corona su línea ómnibus con Conan Omnibus. Conan Rey: La etapa Marvel Original 2, un festín de acero, intriga palaciega y fantasía épica que devuelve al cimmerio a su trono de papel
Hay un sonido que precede a toda gran caída: el roce del acero contra la piedra fría de un trono. Conan de Cimmeria irrumpió en las viñetas como ladrón, mercenario y aventurero, una bestia magnífica tallada en músculo y desdén, pero el destino y la profecía lo aupó hasta lo más alto, hasta ceñir la corona de Aquilonia, la joya más codiciada de la fabulosa Era Hiboria. Gobernar, sin embargo, no apacigua a un bárbaro sino que lo expone. En ese filo donde la espada se cambia por el cetro, el cimmerio descubre que las intrigas de palacio cortan más hondo que cualquier hoja enemiga, que la sangre de los hijos pesa más que la de los rivales y que ningún reino, por vasto que sea, basta para llenar un alma forjada entre la nieve y el hierro. Ese territorio sombrío y suntuoso, mitad saga dinástica, mitad carnicería épica, es el que rescata con todos los honores Panini Comics en el segundo tomo de su línea ómnibus consagrada a la etapa monárquica del personaje bajo el título de Conan Omnibus. Conan Rey: La etapa Marvel Original 2.

Cuando el bárbaro se sienta en el trono
La premisa de esta etapa es una vuelta de tuerca brillante sobre el mito creado por Robert E. Howard en las páginas de la mítica revista pulp Weird Tales allá por 1932. Aquel cimmerio que conquistó reinos a golpe de espada es ahora un monarca maduro, encadenado al trono que tanto ambicionó. La paz le sienta como una armadura demasiado estrecha. A su alrededor se teje una corte traicionera donde nada es lo que parece. Tenemos hijos enfrentados por la herencia del cetro, hechiceros que susurran profecías de hambruna y guerra y facciones que afilan sus cuchillos en la penumbra. Uno de sus vástagos, Conn, se forja como heredero a sangre y fuego, mientras que el otro, Taurus, se deja seducir por las artes oscuras y conspira en las sombras. Y cuando Conan parte al frente de su guardia de élite, los temibles Dragones Negros, lo hace movido por algo más antiguo que la política, el amor desgarrado de un padre. Es Conan en estado puro (violento, melancólico, indomable), solo que ahora la jaula es de oro.
Conviene recordar de dónde viene todo esto. La saga real del cimmerio nació en Marvel Comics en 1980 de la mano del guionista Roy Thomas, el gran arquitecto del Conan de las viñetas, y del lápiz monumental de John Buscema. Aquella colección apostó por un Conan distinto: el que ya había depuesto al tirano y se sentaba, incómodo, sobre el reino. Lo que aquí palpita es la prolongación de aquella apuesta, una etapa más coral y novelesca en la que el sword and sorcery se contagia de drama palaciego y tragedia casi shakespeariana. No es casual que la reina Zenobia y viejos enemigos como el siniestro hechicero Thoth-Amon ronden este universo. La magia negra y las dinastías malditas son el verdadero campo de batalla.

Las plumas y los pinceles de un reino
El relevo creativo que protagoniza este tomo demuestra hasta qué punto la cantera de Marvel Comics rebosaba talento en los años ochenta. Al guion se sitúa Don Kraar, un artesano del cómic de aventuras que supo mantener vivo el pulso épico de la colección, secundado por la veteranía de Alan Zelenetz, escritor habitual del personaje y conocedor profundo de su cosmología. Pero si hay un nombre que electriza a cualquier aficionado es el de Marc Silvestri, aquí todavía una promesa en ascenso. Pocos años después, Silvestri se convertiría en una superestrella del medio, cofundador de la revolucionaria Image Comics y fundador del estudio Top Cow, cuna de éxitos como Witchblade y Cyberforce. Verlo curtirse sobre el cuerpo del cimmerio es asomarse a los cimientos de toda una leyenda.
El grueso del apartado gráfico, no obstante, recae en Geof Isherwood, dibujante y entintador nacido en Quantico (Virginia) en 1960 y formado en la Universidad de Concordia. Su trazo robusto y atmosférico, curtido también en títulos como Doctor Strange, Namor o The ‘Nam, encaja como un guante en la fisicidad brutal de Conan. Más tarde recalaría incluso en la Suicide Squad de la competencia. Completan el equipo el dinámico Mike Docherty, otro habitual de la franquicia y de las páginas de La Espada Salvaje de Conan, y la colorista Judith Hunt, cuya paleta da calor de hoguera y frío de mazmorra a cada viñeta. Es, en suma, un cónclave de autores que entendieron que Conan no se dibuja, se esculpe.

Del pergamino a la gran pantalla
Resulta imposible hojear estas páginas sin pensar en el rostro que dio carne y hueso al cimmerio. Y aquí la actualidad juega a favor del tomo. Tras décadas atrapado en el limbo de los proyectos imposibles, el regreso de Arnold Schwarzenegger al personaje parece por fin encarrilado. El propio actor ha confirmado que King Conan avanza con Christopher McQuarrie (el cineasta que revitalizó la saga Mission: Impossible) como guionista y director bajo el paraguas de 20th Century Studios. Lo fascinante es que la premisa que baraja Hollywood resuena casi nota por nota con lo que late en este ómnibus. Tendremos a un Conan envejecido, asentado durante años en el trono, que se vuelve complaciente y termina expulsado de su reino antes de luchar por recuperarlo.
Como objeto, además, este volumen es una pequeña fortaleza de papel. La línea ómnibus de Panini Comics lleva años convirtiéndose en el formato de referencia para quienes quieren la obra completa y bien servida, con un cuidado de edición que honra al material. Y como lectura, es un manjar para nostálgicos y recién llegados por igual. Aquí no hay continuidades enrevesadas ni deberes previos, solo aventura desatada, magia, traición y la melancolía de un guerrero que lo ganó todo salvo la paz. Si alguna vez sentiste el rugido de Crom en las salas de cine o en las páginas amarillentas de Howard, este es tu reino. Súbete al trono, ya que el bárbaro te espera espada en mano.
Esta edición presentada por Panini Comics viene en un formato de cartoné con un tamaño de página de 18,3 x 27,7 cm. y contiene la traducción de los números 20 a 35 de la serie original Conan the King publicada en USA por Marvel Comics. El tomo contiene 680 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 66 € y se puso a la venta en marzo de 2026.

Conan Omnibus. Conan Rey: La etapa Marvel Original 2
Creyendo que su hijo favorito, Conn, ha muerto tras una temeraria campaña en la peligrosa región de Gunderland, Conan parte con su escuadrón de élite, los Dragones Negros, decidido a recuperar el cuerpo de su hijo. La tensión aumenta con el otro hijo de Conan, Taurus, quien se adentra en peligrosas brujerías y hechicerías, conspirando para apoderarse del trono. En este segundo volumen de la legendaria serie, Conan se enfrenta también a implacables intrigas palaciegas, facciones en pugna y siniestras profecías de guerra y hambruna.
Autores: Don Kraar, Geof Isherwood, Judith Hunt, Marc Silvestri, Mike Docherty y Alan Zelenetz



