Los hermanos Russo aclaran el final de Avengers: Doomsday y dejan pistas que apuntan a algo muy distinto en el UCM
Hay películas que llegan con hype… y otras que llegan con preguntas. Avengers: Doomsday pertenece claramente a la segunda categoría, porque desde su anuncio los fans no han dejado de preguntarse si Marvel volverá a apostar por un final devastador como el de Infinity War. Aquella jugada dejó huella y marcó un antes y un después en el cine de superhéroes, así que la comparación era inevitable. Sin embargo, las últimas declaraciones de los hermanos Russo parecen desmontar esa idea de raíz y abren la puerta a algo diferente.
Joe Russo ha sido bastante claro al respecto, dejando caer que Doomsday y Secret Wars están conectadas, pero no de la misma manera que lo estuvieron Infinity War y Endgame. “Definitivamente hemos pensado en ellas como historias que se hablan entre sí, pero no de la misma manera”, explicó. Esta matización es clave, porque indica que el final de la película no dependerá de un cliffhanger tan extremo como el famoso chasquido de Thanos, sino que seguirá una lógica narrativa distinta.
Un final distinto, pero no menos importante
Esto cambia por completo la forma en que debemos mirar la película. En lugar de esperar un cierre que deje la historia completamente rota, todo apunta a que veremos un desenlace más elaborado, quizás más emocional o incluso más abierto en términos de interpretación. Marvel parece haber entendido que repetir exactamente la misma fórmula sería un error, por muy efectiva que fuera en su momento. La clave ahora está en sorprender sin copiar.
Ese enfoque también encaja con la evolución reciente del UCM, donde las historias han empezado a jugar más con el multiverso, las versiones alternativas y las consecuencias a largo plazo. Un final menos dependiente del shock inmediato podría permitir desarrollar mejor a los personajes y sus decisiones, dejando un impacto más progresivo que explosivo. No sería un golpe instantáneo, pero sí uno que crece con el tiempo.
El peso del legado Marvel
Otro de los elementos que marcan la diferencia en Doomsday es su conexión con el pasado. Anthony Russo destacó lo especial que ha sido trabajar con figuras históricas como Ian McKellen en su papel de Magneto, algo que va más allá de un simple cameo o guiño. “Éramos fans de ese personaje antes de ser directores”, reconoció, dejando claro que hay un componente emocional muy fuerte detrás de estas decisiones.
Esto implica que la película no solo mira hacia adelante, sino también hacia atrás, recuperando elementos de las primeras películas de X-Men del año 2000. Esa mezcla de generaciones convierte a Doomsday en un evento mucho más amplio, donde el cierre de ciertas tramas debe convivir con la continuidad de otras. Y eso hace que el tipo de final que veremos sea, casi por definición, más complejo.
Battleworld y el misterio que lo rodea
Si hay un concepto que está en boca de todos, ese es Battleworld. Cuando se les preguntó directamente a los Russo por su aparición, la respuesta fue tan evasiva como reveladora: no confirmaron ni negaron nada. Este silencio estratégico suele ser una pista en sí misma, sobre todo cuando hablamos de un elemento tan importante en los cómics de Secret Wars.
La posible inclusión de Battleworld cambiaría por completo el alcance de la historia. En lugar de un final que cierre conflictos, podríamos estar ante uno que los expanda, introduciendo un escenario donde converjan múltiples realidades, versiones de personajes y líneas temporales. Eso encaja perfectamente con la idea de un desenlace más abierto y menos convencional.
Doomsday y Secret Wars tendrá una conexión diferente
La relación entre ambas películas es evidente, pero no sigue el patrón clásico. En lugar de una estructura de “primera parte y segunda parte”, Marvel parece apostar por una narrativa más flexible, donde cada entrega tiene su propia identidad. Doomsday podría actuar como detonante, mientras que Secret Wars recogería las consecuencias y las llevaría a una escala mayor.
Este enfoque permite jugar con las expectativas del público, evitando comparaciones directas con la saga de Thanos y ofreciendo algo nuevo dentro del mismo universo. No es una repetición, sino una evolución, algo necesario para mantener fresco un universo que lleva más de dos décadas creciendo.
Fechas y lo que está por venir
El calendario también deja claro que Marvel quiere mantener la conversación viva. Avengers: Doomsday llegará a los cines el 18 de diciembre de 2026, mientras que Avengers: Secret Wars se estrenará el 17 de diciembre de 2027. Un año de diferencia que servirá para alimentar teorías, debates y expectativas entre los fans.
En definitiva, todo apunta a que Doomsday no será otro Infinity War, y eso es precisamente lo más interesante. En lugar de repetir una fórmula que ya funcionó, Marvel parece decidida a explorar nuevas formas de contar historias dentro del UCM. Puede que el final no nos deje en shock inmediato, pero sí con la sensación de que algo mucho más grande acaba de empezar.


