El guionista de X-Men y Ultimate Spider-Man, Jonathan Hickman, lleva años construyendo junto a sus lectores un mundo donde ciencia y magia chocan constantemente
Jonathan Hickman lleva mucho tiempo acostumbrándonos a historias en las que un simple concepto termina creciendo hasta convertirse en algo gigantesco. Lo hizo reorganizando completamente a los mutantes de Marvel con la era de Krakoa, volvió a demostrarlo con el nuevo Universo Ultimate y ahora parece dispuesto a ir todavía más lejos con Three Worlds / Three Moons, conocido también como 3W3M.
Lo curioso es que esta vez el universo no nació escondido detrás de las puertas de una editorial, sino prácticamente ante los ojos de sus futuros lectores. Hickman, Nick Spencer, Mike del Mundo y Mike Huddleston comenzaron a levantar sus cimientos públicamente en Substack en 2022, dejando que la comunidad pudiera observar cómo evolucionaban las ideas antes de llegar a su actual etapa editorial con Dark Horse Comics.
Three Worlds / Three Moons nació como un experimento abierto
Para Hickman, esa participación nunca fue un añadido secundario. Formaba parte del concepto desde el primer momento. Según explicó a CBR, el objetivo consistía precisamente en lanzar ideas, comprobar cómo reaccionaban los seguidores y utilizar esas respuestas para continuar desarrollando el universo.
“Ese era precisamente el objetivo del experimento. Aunque ha crecido, mutado y se ha ramificado en muchas direcciones, la única constante ha sido publicarlo, ver cuál era la respuesta y después improvisar a partir de esa reacción”.
Ese método convierte a 3W3M en algo bastante particular dentro del cómic estadounidense. Los seguidores pueden regresar a publicaciones antiguas y comprobar qué conceptos terminaron convirtiéndose en piezas esenciales y cuáles quedaron relegados a pequeños detalles del trasfondo. Prácticamente pueden observar el proceso creativo mientras el mundo va adquiriendo forma.
Tres mundos atrapados entre la magia y la ciencia
La base del proyecto ya deja claro hasta dónde quiere llegar Hickman. La historia transcurre alrededor de tres mundos habitables acompañados por tres lunas, lugares poblados por culturas, religiones y sociedades enfrentadas entre sí. Sin embargo, todos ellos están condicionados por un elemento todavía más importante: la historia avanza mediante ciclos dominados alternativamente por la magia y la ciencia.
Esa transición no es simplemente estética. Según Hickman, la llegada de una nueva era puede obligar a personajes, instituciones e incluso enemigos a cambiar completamente de posición. De hecho, cuando le preguntaron si la saga tendría el tradicional gran villano alrededor del que gira todo el conflicto, su respuesta fue clara: habrá muchos.
“No hay uno, sino muchos. Es más bien un universo donde el cambio entre magia y ciencia obliga a abandonar e invertir los papeles tradicionales”.
Foundations abre la puerta a un conflicto mucho mayor
Uno de los nuevos puntos de entrada es Foundations, publicado por Dark Horse junto con Shift. La historia sigue al doctor Tajo Vallar, integrante de una expedición condenada al fracaso cuya obsesión por descubrir la verdad acaba despertando un conflicto antiquísimo. Durante ese viaje aparece además Syg, el Ciervo Blanco, una figura destinada aparentemente a desempeñar un papel importante dentro de la mitología.
Hickman tampoco quiere limitar todo el proyecto a un único grupo de protagonistas. Existe una narración principal que avanzará de forma lineal, pero el propio concepto está diseñado para permitir que otros personajes, escenarios e historias puedan adquirir protagonismo con el paso del tiempo.
Mantener bajo control semejante cantidad de información tampoco parece especialmente sencillo. Después de aproximadamente cinco años ampliando la mitología, Hickman reconoce que la continuidad necesita una vigilancia constante. Dentro del equipo creativo, Molly es quien se encarga especialmente de localizar contradicciones y evitar que la enorme cantidad de detalles termine chocando entre sí.
Hickman también vuelve a mirar hacia padres e hijos
Entre civilizaciones enteras, eras mágicas y expediciones imposibles también queda espacio para conflictos mucho más íntimos. Foundations vuelve a colocar en primer plano la relación entre un padre y un hijo, un terreno que Hickman ya exploró de manera especialmente memorable con Reed y Franklin Richards durante su etapa en Fantastic Four.
El escritor admite que parte de esa insistencia procede simplemente de su propia experiencia como padre. También reconoce ese temor tan reconocible de preguntarse constantemente si uno está haciendo las cosas correctamente con sus hijos. Para Hickman, las relaciones familiares ofrecen un número limitado de variables, pero algunas continúan resultándole especialmente potentes a la hora de construir historias.
La propia personalidad de Tajo Vallar juega con esa ambigüedad. Cuando el personaje asegura que todo lo que hace es por alguien querido y no por una institución, Hickman evita confirmar que esté diciendo toda la verdad. Las personas pueden creer sinceramente en determinadas promesas sin que esas palabras coincidan necesariamente con la realidad, algo que promete añadir bastante tensión a su recorrido.
Del reinado de la fantasía hacia una nueva ciencia ficción
Quizá una de las ideas más interesantes de Three Worlds / Three Moons sea precisamente su alternancia entre magia y tecnología. Hickman considera que las últimas dos décadas han vivido un enorme periodo de fantasía cultural, impulsado por fenómenos como Marvel, DC, Harry Potter o Juego de Tronos.
El guionista cree, aunque insiste en que se trata de una interpretación simplificada, que podríamos estar acercándonos ahora a una etapa cultural más relacionada con la ciencia y la tecnología. Inteligencia artificial, exploración espacial y nuevos avances científicos podrían favorecer ese cambio de sensibilidad durante los próximos años.
Eso encaja perfectamente con 3W3M, porque sus habitantes tendrán que enfrentarse exactamente a ese tipo de transformación. Hickman resume sus posibles reacciones con cuatro sensaciones: “asombro, terror, emoción y miedo”. Y probablemente ahí esté una de las grandes claves del proyecto: no explicar simplemente cómo cambia un mundo, sino observar qué ocurre con quienes tienen que sobrevivir cuando las reglas que conocían dejan de funcionar.



