Marvel cambia una regla de Venom después de casi 40 años y resuelve una vieja discusión entre los fans

Venom
Panini

El regreso de Eddie Brock trae consigo una aclaración que afecta directamente a la identidad del simbionte de Marvel

Durante décadas hemos repetido aquello de “Eddie Brock y el simbionte forman Venom” como si fuera una fórmula matemática. Dos individuos, una criatura. Parecía sencillo. Pero Marvel lleva tiempo haciendo que esa definición resulte bastante más complicada de lo que muchos lectores recuerdan, y el próximo relanzamiento del personaje acaba de dejar bastante claro qué interpretación debemos utilizar.

Todo sucede precisamente cuando Eddie Brock vuelve a reunirse con su viejo compañero alienígena, después de años siguiendo caminos separados y tras la etapa en la que Mary Jane Watson terminó vinculada a la criatura. La reunión no solo recuperará una de las parejas más reconocibles de los cómics de Spider-Man: también servirá para zanjar —o quizá alimentar todavía más— una discusión sobre quién puede utilizar realmente el nombre de Venom.

Venom ya no necesita a Eddie Brock para llamarse así

La clave aparece en la descripción oficial de Venom #1, escrito por Charles Soule y dibujado por Tommaso Bianchi. Marvel presenta el regreso con la frase clásica “¡Ellos son Venom!”, pero inmediatamente antes asegura que “Eddie Brock y Venom se han reunido”.

La elección de palabras no parece accidental. Si Eddie se reúne con alguien llamado Venom, entonces el propio simbionte puede utilizar ese nombre aunque no esté unido a Brock. Después, cuando ambos vuelven a fusionarse, los dos pasan nuevamente a constituir esa identidad conjunta que los lectores conocen desde finales de los años 80.

Marvel describe así el punto de partida de la nueva colección:

“¡ELLOS SON VENOM! Eddie Brock y Venom vuelven a estar juntos, ¡y qué bien sienta! Después de años separados, una vez más ELLOS SON VENOM, y Eddie no piensa desaprovechar esta oportunidad. Está decidido a convertirse en el anfitrión definitivo para el simbionte y en el héroe que sabe que puede ser”.

Es una solución curiosa porque permite que las dos interpretaciones sean correctas simultáneamente. La criatura alienígena puede llamarse Venom por sí sola, mientras que su unión con Eddie también recibe exactamente el mismo nombre.

Una decisión que divide a los lectores veteranos

Para algunos fans, este pequeño detalle resulta extraño porque el nombre nació asociado a la unión de Eddie Brock con el alienígena. Cuando ambos aparecieron como enemigos de Spider-Man, la gracia del concepto estaba precisamente en esa identidad compartida. No teníamos simplemente a un humano vestido con un organismo extraterrestre: teníamos a dos seres unidos por su resentimiento hacia Peter Parker.

Sin embargo, el universo de los simbiontes ha crecido muchísimo desde aquellas primeras historias. Lo que comenzó con el traje negro que Spider-Man consiguió durante Secret Wars acabó convirtiéndose en toda una mitología extraterrestre con especies, planetas, dioses, descendientes y personajes como Carnage, Toxin o Knull.

En ese contexto resulta cada vez más complicado referirse al protagonista simplemente como “el simbionte”. Hay demasiados. Identificarlo mediante un nombre propio facilita las cosas, especialmente cuando el organismo cambia constantemente de anfitrión.

Marvel encuentra una solución bastante cómoda

Además, Eddie nunca ha sido la única persona que ha llevado esa identidad. Mac Gargan, Flash Thompson o Mary Jane Watson, entre otros personajes, han terminado relacionados de distintas maneras con la criatura, demostrando que su concepto ya no depende exclusivamente del periodista que ayudó a popularizarlo.

La nueva interpretación permite incluso establecer una pequeña diferencia lingüística. Cuando hablamos del organismo independientemente, podemos tratarlo como una entidad individual. Cuando se une a Eddie, recuperamos el famoso plural asociado históricamente al personaje: “nosotros”.

Y ahí está probablemente la parte más inteligente del cambio. Marvel no está borrando completamente lo anterior, sino intentando hacer compatibles varias décadas de historias que no siempre han tratado la identidad de la misma forma.

Eddie Brock recupera el lugar que muchos fans echaban de menos

Más importante todavía será lo que esta aclaración significa narrativamente. Tras sus respectivas aventuras, Brock y su compañero vuelven a compartir cuerpo, una situación que durante años definió al personaje tanto en sus etapas como villano de Spider-Man como en su posterior transformación en antihéroe.

Charles Soule tiene ahora la oportunidad de explorar una relación que ha cambiado enormemente. Eddie ya no es aquel periodista resentido de sus primeras apariciones y el organismo tampoco es simplemente una criatura alienígena obsesionada con Peter Parker. Ambos han vivido suficientes acontecimientos cósmicos como para que su reencuentro tenga un significado bastante diferente.

La cuestión es cuánto durará esta nueva definición. Los cómics de superhéroes llevan décadas demostrando que ninguna regla permanece intocable para siempre, especialmente cuando cambia el equipo creativo. Un futuro guionista podría reinterpretar nuevamente el nombre, recuperar su significado original o inventar una explicación completamente distinta.

Por ahora, Marvel parece haber escogido el camino más sencillo: Venom puede ser tanto el simbionte como la unión entre este y Eddie Brock. Una respuesta que posiblemente no convencerá a todos los lectores, pero que permite mantener intactas buena parte de las versiones anteriores del personaje.

Venom #1 llegará a las tiendas estadounidenses el 14 de octubre de 2026, iniciando la nueva etapa de Charles Soule y Tommaso Bianchi. Y después de tantos cambios de anfitrión, guerras cósmicas y reinvenciones, resulta casi reconfortante comprobar que Eddie y su viejo compañero vuelven a estar donde muchos fans consideran que nunca deberían haberse separado.

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