Robert Kirkman y varios productores de The Walking Dead ponen fin a un largo conflicto con AMC que todavía deja otro frente legal abierto
Durante años, los caminantes no han sido el único problema alrededor de una de las franquicias televisivas más importantes de AMC. The Walking Dead también ha arrastrado una complicada historia judicial relacionada con el reparto de sus enormes beneficios, una batalla mucho menos sangrienta que las vividas por Rick Grimes y compañía, aunque con cantidades de dinero capaces de provocar algún que otro infarto.
Ahora, uno de esos conflictos finalmente llega a su desenlace. AMC Global Media y Robert Kirkman, creador del cómic original de The Walking Dead, han alcanzado un acuerdo para cerrar la demanda presentada hace cuatro años, poniendo fin a una disputa en la que también estaban implicados varios nombres fundamentales de la adaptación televisiva.
La demanda de The Walking Dead termina con un acuerdo millonario
Según la información publicada por The Hollywood Reporter, AMC pagará un total de 120 millones de dólares, alrededor de 102 millones de euros al cambio actual, para resolver el enfrentamiento con Kirkman y los productores Glen Mazzara, David Alpert, Charles Eglee y Gale Anne Hurd.
Eso sí, el dinero no llegará en un único pago. AMC desembolsará 85 millones de dólares antes del 18 de septiembre de 2026, mientras que los 35 millones restantes deberán abonarse antes del 31 de enero de 2027. Esta última cantidad funcionará como un anticipo relacionado con futuras participaciones económicas contempladas en los contratos firmados por las partes.
En el comunicado conjunto con el que ambas partes han confirmado el final del conflicto se evita cualquier tono especialmente beligerante. “Las partes esperan poder compartir el éxito continuado de la franquicia durante muchos años más”, señalaron, dejando claro que el acuerdo busca cerrar heridas y mantener funcionando una marca que todavía sigue teniendo mucho recorrido.
El verdadero problema estaba en cómo se repartían los beneficios
La disputa estaba relacionada principalmente con los derechos de participación en los beneficios generados por The Walking Dead y su primer spin-off, Fear the Walking Dead. En otras palabras, el conflicto giraba alrededor de cómo AMC calculaba el dinero generado por las series y qué porcentaje correspondía posteriormente a determinados creadores y productores.
La cuestión puede parecer puramente contable, pero cuando hablamos de una franquicia internacional con temporadas, licencias, distribución, merchandising y múltiples producciones derivadas, pequeñas diferencias en la fórmula utilizada para calcular los beneficios pueden traducirse en decenas de millones de dólares.
Además, Kirkman no ha sido precisamente el primero en enfrentarse a AMC por este asunto. Mucho antes de este acuerdo, Frank Darabont, responsable de desarrollar inicialmente The Walking Dead para televisión, inició su propia batalla judicial contra la cadena, acompañado por la agencia Creative Artists Agency.
Frank Darabont ya logró otro acuerdo todavía mayor
Aquella demanda comenzó en 2013 y terminó convirtiéndose en uno de los grandes antecedentes del conflicto actual. AMC alcanzó finalmente en 2021 un acuerdo de unos 200 millones de dólares con Darabont y CAA, una cifra superior incluso a la que ahora recibirá el grupo encabezado por Kirkman.
Darabont había sido una pieza esencial durante el nacimiento de la adaptación televisiva. El cineasta de Cadena perpetua y La milla verde dirigió el episodio piloto y ejerció como showrunner durante la primera etapa de la serie antes de abandonar la producción. Su posterior enfrentamiento con AMC puso bajo la lupa la manera en la que la compañía contabilizaba los ingresos de The Walking Dead.

Aquel precedente terminó teniendo consecuencias mucho más amplias. Las dudas sobre las fórmulas utilizadas para calcular los beneficios de la franquicia animaron a otros participantes creativos a reclamar el dinero que consideraban que les correspondía, convirtiendo el éxito económico de la serie en el origen de varias disputas judiciales.
El universo de The Walking Dead continúa pese a las demandas
Resulta especialmente llamativo que todos estos enfrentamientos hayan coincidido con una etapa en la que AMC ha seguido exprimiendo el universo creado por Robert Kirkman, Tony Moore y Charlie Adlard. Aunque la serie principal terminó en 2022 después de once temporadas, The Walking Dead nunca desapareció realmente de la televisión.
Después llegaron producciones como The Walking Dead: Dead City, centrada en Maggie y Negan; The Walking Dead: Daryl Dixon, con Norman Reedus llevando al personaje hasta Europa; y The Walking Dead: The Ones Who Live, que permitió recuperar a Rick Grimes y Michonne. A ellas hay que sumar proyectos anteriores como Fear the Walking Dead, World Beyond o la antología Tales of the Walking Dead.
Todo ello demuestra por qué las participaciones económicas tienen tanta importancia. The Walking Dead dejó hace tiempo de ser simplemente una serie para convertirse en una propiedad audiovisual capaz de generar nuevas historias durante años, incluso después del final de la producción que inició el fenómeno en 2010.



