La película dirigida por Destin Daniel Cretton sería muy fiel al manga, aunque retocará aspectos importantes de Naruto, Sakura y Sasuke
El live-action de Naruto cambiará a varios personajes
Según la información compartida por el insider Daniel Richtman, uno de los cambios afectaría directamente al protagonista. Naruto seguiría siendo un estudiante bastante mediocre, pero mostraría un mayor interés por la historia, una característica que podría modificar ligeramente la forma en la que descubre determinados secretos relacionados con su mundo.
Sakura también recibirá un nuevo trasfondo
Sakura también recibiría modificaciones considerables. La película le proporcionaría un trasfondo familiar más trágico, incluyendo la muerte de su padre y una relación complicada con su madre. El objetivo podría ser ofrecer desde el comienzo una mayor profundidad emocional a un personaje cuyo desarrollo en el manga necesitó bastante tiempo.
Además, la obsesión romántica de Sakura por Sasuke sería mucho menos intensa, mientras que el propio Sasuke podría mostrar cierto interés sentimental por ella desde etapas más tempranas. Se trataría de una dinámica diferente a la planteada inicialmente por Kishimoto y, precisamente por eso, no todos los seguidores están convencidos.
La película sería más fiel al manga de lo que parece
«Es fiel, con muchas escenas recreadas casi plano por plano del primer arco del manga. Los cambios afectan principalmente a los personajes y no modifican la historia tanto como podría parecer».
La explicación no ha terminado de tranquilizar a todos. Parte de los fans considera innecesario alterar personajes que llevan décadas funcionando perfectamente, especialmente cuando precisamente su personalidad, defectos incluidos, resulta fundamental para entender su evolución posterior.
Uno de los seguidores respondió al informe con una pregunta bastante sencilla: «Entonces, ¿por qué cambiarlos? Simplemente mantenedlo como en el material original. ¿Por qué resulta tan difícil? Ya está escrito y es popular». Y ahí está probablemente uno de los grandes debates que acompañará a la película hasta su estreno.
Adaptar Naruto al cine obligará a hacer sacrificios
Es evidente que llevar Naruto al cine exige sacrificios. Resulta imposible trasladar directamente cientos de episodios y capítulos a películas de aproximadamente dos horas, por lo que algunas tramas deberán desaparecer, otras tendrán que fusionarse y ciertos personajes probablemente perderán protagonismo.
Sin embargo, condensar una historia no significa necesariamente modificar aquello que define a sus protagonistas. Sakura constituye posiblemente el mejor ejemplo, porque sus limitaciones iniciales forman parte esencial del camino que termina convirtiéndola en una kunoichi mucho más poderosa y segura.
Sakura podría mejorar sin necesidad de reinventarla
«Si quieren evitar que Sakura parezca una damisela en apuros, basta con destacar pronto sus puntos fuertes, como su inteligencia académica y su perfecto control del chakra, convirtiéndola en un activo táctico».
Este planteamiento permitiría que Sakura siguiese teniendo margen para evolucionar durante futuras películas, conservando así uno de los elementos más importantes de su recorrido en la historia original.
También evitaría que la adaptación cayese en uno de los errores habituales de muchas versiones live-action: intentar modernizar personajes eliminando precisamente los defectos que hacen interesante su crecimiento.
La mitología de los Jinchuriki podría traer problemas
Más preocupantes serían las posibles modificaciones relacionadas con los Jinchuriki y su conexión con determinados linajes, porque podrían entrar directamente en conflicto con reglas establecidas por Kishimoto. La historia original deja claro que convertirse en recipiente de una bestia con cola no depende simplemente de una relación sanguínea.
El caso de Gaara y Shukaku resulta especialmente ilustrativo. Gaara no mantiene ningún parentesco biológico con la bestia, sino que terminó convirtiéndose en su Jinchuriki debido a las decisiones de su padre, Rasa, y a las circunstancias relacionadas con su madre, Karura.
Un pequeño cambio podría afectar a futuras películas
Cambiar estas reglas podría obligar a modificar posteriormente otras piezas importantes del universo. Una decisión aparentemente pequeña tomada durante la primera película podría generar problemas narrativos en futuras entregas, especialmente si la adaptación llega a cubrir etapas avanzadas del manga.
Destin Daniel Cretton tiene uno de los mayores retos del anime
También existen motivos para mantener cierto optimismo. Que algunas escenas del manga vayan a reproducirse casi literalmente indica que Cretton y su equipo conocen la importancia de respetar las imágenes que millones de lectores y espectadores llevan años asociando con estos personajes.
El verdadero examen estará en comprobar si la película consigue conservar el humor, la emoción, las relaciones entre Naruto, Sasuke y Sakura y las espectaculares batallas ninja sin convertirse simplemente en otra adaptación occidental que utiliza nombres conocidos mientras transforma aquello que hizo especial al original.
Hollywood tendrá que encontrar el equilibrio
Hollywood necesita modificar inevitablemente ciertas cosas para convertir Naruto en una saga cinematográfica manejable. Comprimir años de historias, combates y evolución personal dentro de varias películas exigirá decisiones complicadas, y seguramente algunas no gustarán a todo el mundo.
Pero existe una enorme diferencia entre adaptar una historia a otro medio y tratar de corregir algo que nunca estuvo roto. Por ahora, esa fina línea parece ser precisamente donde se jugará buena parte del futuro del live-action de Naruto.


