El actor de Star Wars, Adam Driver, explica qué le hizo cambiar de opinión y aceptar uno de los papeles más esperados del universo mutante
Hay actores que parecen destinados a formar parte del Universo Cinematográfico de Marvel, aunque durante años se resistan a dar el salto. Adam Driver es uno de esos casos, y lo curioso es que Kevin Feige llevaba tiempo intentando convencerle sin demasiado éxito. Ni las propuestas ni las oportunidades de incorporarse a una de las franquicias más importantes de Hollywood habían conseguido despertar su interés. Hasta que aparecieron unos viejos conocidos de su infancia.
El intérprete que dio vida a Kylo Ren en Star Wars ha terminado encontrando una razón de peso para cambiar de opinión: los mutantes de Marvel. Su incorporación a la nueva película de los X-Men no responde únicamente a una buena oferta profesional, sino a una conexión emocional que se remonta a cuando era un niño y disfrutaba imaginando que tenía las garras de Lobezno.
Adam Driver y los X-Men: una pasión que comenzó mucho antes de Marvel
Durante una reciente entrevista en el programa Jimmy Kimmel Live!, Adam Driver explicó que los X-Men ocupan un lugar muy especial en sus recuerdos. El actor creció viendo la popular serie de animación de los años noventa, una producción que marcó a toda una generación y que ayudó a convertir a los mutantes en auténticos iconos de la cultura popular.
«Era un gran fan de los X-Men cuando era pequeño. Era justo de mi generación», recordó Driver. También compartió una anécdota bastante entrañable: cuando jugaba con su primo Tony, él se convertía en Lobezno mientras su familiar interpretaba a Dientes de Sable. Aquellos enfrentamientos imaginarios entre dos de los enemigos más reconocibles de Marvel terminaron dejando una huella inesperada en su carrera.
Lo interesante es que Kevin Feige llevaba años intentando incorporar al actor al UCM. Según explicó Driver, las conversaciones habían adquirido una dinámica casi rutinaria. El responsable de Marvel Studios organizaba una videollamada, le presentaba algún personaje y, después de unos días de reflexión, recibía una respuesta negativa.
El proyecto que consiguió convencer a una estrella de Star Wars
¿Qué tenía esta propuesta que no hubieran tenido las anteriores? Para empezar, el momento adecuado y la posibilidad de participar en una historia que realmente le apasionaba. Driver reconoció que esta vez las circunstancias eran diferentes: «Sentí que era el momento adecuado y, además, eran los X-Men».
Pero la nostalgia no fue el único ingrediente. Jake Schreier, director de la nueva película mutante, también desempeñó un papel fundamental en su decisión. El cineasta, responsable de Thunderbolts*, presentó una visión que consiguió entusiasmar al intérprete, especialmente por las posibilidades narrativas del proyecto.
«Fueron los X-Men, Jake Schreier, su idea para la película y el hecho de que estuviera Kevin Feige. El guion es realmente genial», aseguró Driver. Unas declaraciones que dejan entrever que Marvel pretende ofrecer algo más que otra aventura convencional de superhéroes.
Mr. Siniestro será el nuevo desafío de Adam Driver
La gran sorpresa llegó durante la celebración de la D23 de Disney, cuando se anunció que Driver interpretaría a Nathaniel Milbury, una identidad vinculada a Mr. Siniestro, uno de los villanos más inquietantes del universo de los X-Men.
Creado por Chris Claremont y Marc Silvestri, el personaje apareció por primera vez de forma completa en The Uncanny X-Men #221, publicado en 1987. Su verdadero nombre es Nathaniel Essex, un científico obsesionado con la evolución, la genética y las posibilidades de la mutación, cuyos experimentos lo han convertido en una amenaza especialmente peligrosa.
A diferencia de otros enemigos de los mutantes, Mr. Siniestro no necesita conquistar el mundo para resultar aterrador. Su fascinación por manipular el ADN, crear clones y utilizar a otros personajes como piezas de sus experimentos lo convierte en un antagonista con enormes posibilidades cinematográficas. Y la intensidad interpretativa de Driver podría encajar perfectamente con semejante personalidad.
Marvel prepara una nueva generación de mutantes para 2028
El actor tampoco esconde la responsabilidad que supone incorporarse a una franquicia con tantos seguidores. Driver sabe que las expectativas serán enormes, especialmente después de años de películas protagonizadas por los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby. «Va a verla muchísima gente. Y, si es mala, muchísima gente te verá haciéndolo mal», reconoció con cierta ironía. Después añadió una razón todavía más personal: «Además, no quiero estropearlo. Soy un gran fan de los X-Men».
La nueva producción contará también con Christopher Abbott, Sadie Sink, Inde Navarrette, Maya Boyd, Samara Weaving y Kit Connor, un reparto que apunta hacia una renovación importante de la franquicia. Su estreno está previsto para el 5 de mayo de 2028.
Después de haber interpretado a uno de los grandes antagonistas de la saga galáctica, Driver tendrá ahora la oportunidad de explorar otra clase de oscuridad. Y hay algo especialmente atractivo en esta elección: el niño que jugaba a ser Lobezno acabará enfrentándose a los héroes que tanto admiraba, aunque esta vez desde el lado de los villanos.
Quizá esa sea precisamente la clave de su entusiasmo. Después de tantas negativas, Marvel ha encontrado la manera de convencerle sin necesidad de inventar un personaje irresistible: simplemente le ha abierto las puertas del universo con el que creció.



