Reseña de ‘Los Vengadores Costa Oeste: La búsqueda de La Visión’

El volumen de Panini

John Byrne había vuelto a casa. Lo cierto es que la escapada de la Distinguida Competencia no había durado mucho. Lo suficiente para la puesta a punto de un icono como Superman, gracias a una etapa brillante al frente de las aventuras de El Hombre de Acero. Muchos daban por supuesto que Byrne volvería a Marvel, pero nadie esperaba que fuese tan rápido, prácticamente un año después de su sonada marcha por discrepancias con la directiva de La Casa de las Ideas. Jim Shooter se había convertido en puro ego tras el éxito brutal de las ‘Secret Wars’ originales, y la relación con muchas de las estrellas de la editorial se vio afectada por el carácter cada vez más autoritario del mandamás de Marvel. Por suerte para los lectores, Byrne decidió volver al sello donde marcó una época, para hacerse cargo de Vengadores Costa Oeste, colección que no pasaba por su mejor momento.

‘Vengadores Costa Oeste’ era reconocida, a esas alturas, como un auténtico desmadre, plagado de delirantes tramas protagonizadas por personajes de lo más pintoresco del plantel de Marvel, donde cada entrega era sinónimo de sorpresa. Los lectores de la colección sabían que las reglas internas del follón planteado por Steve Englehart y Al Millgrom convertían ‘Vengadores Costa Oeste’ en un título diferente, que en ocasiones rozaba la autoparodia, y que transformaba sus limitaciones en grandes virturdes. Al Milgrom, un dibujante que, en mi opinión, nunca ha sido precisamente espectacular, a mediados de los ochenta es todo un anacronismo. Sin embargo, la identidad gráfica que aportó a ‘Vengadores Costa Oeste’ es parte del encanto de un título tan particular.

Pero Byrne es mucho Byrne. Estaba claro que la entrada de la leyenda en la cabecera tenía mucho de situación complicada, de salvar los muebles. A pesar de su identidad como título de culto, las ventas no acompañaban a la franquicia vengadora en el pacífico. Marvel tiró la casa por la ventana y colocó al dibujante y guionista como autor completo de la colección, con claras intenciones de marcar un antes y un después en ‘Vengadores Costa Oeste’. Byrne llegaba con ganas de dejar su sello, en una colección que había aceptado, sobre todo, por cierta extraña pareja que se hace con el peso de este tomo: Bruja Escarlata y La Visión. 

Regresos impactantes

Wanda Maximoff tenía un lugar especial en el corazón de fan de Byrne desde su niñez, así que no dudó ni un instante en cuanto surgió la oportunidad de hacerse con el destino del personaje. Por otro lado, la Bruja Escarlata formaba entonces la pareja sentimental más extraña del mundo de la viñeta junto con La Visión, criatura con la que Byrne también tenía cuentas pendientes. El autor de origen británico no estaba nada conforme con el giro argumental que relacionaba el origen del sintezoide favorito de niños y niñas con la Antorcha Humana Original. Con las ideas claras, Byrne entró como una apisonadora a la vida de este equipo vengador, para introducir una serie de conceptos que han sido gasolina para no pocas sagas de Marvel desde entonces.

‘La búsqueda de La Visión’ es el arco argumental que sirve de presentación a Byrne en la colección, puesta de largo por todo lo alto. En este puñado de números, La Visión es víctima de una conspiración que le arranca todo atisbo de humanidad. El extraño vengador vuelve a los orígenes, para desesperación de Wanda, que empieza una odisea para recuperar la personalidad perdida de su marido.

Esta trama principal es la que marca el ritmo, y vemos como Byrne dinamita todo lo que creíamos sobre La Visión, mientras que da contenido a su etapa con varias historias secundarias, que ganarán peso en un futuro muy cercano. Entre otras, los cambios salvajes en Tygra, la redención en curso de Hank Pym y lo que eso implica en su relación con su ex mujer, Janet; la llegada al grupo de un tarado como Usagente o la descacharrante aparición de Los Vengadores de los Grandes Lagos. Pero si hay una línea argumental que dará mucho que hablar es la naturaleza de los hijos de Bruja Escarlata y Visión. Los gemelos han dado tanto de sí que hasta en épocas recientes tenemos sagas que viven de estos planteamientos, como ‘La Cruzada de los niños’.

Incluso éxitos recientes de Marvel tienen ecos en el este pasado, y la reconstrucción tanto de la Bruja Escarlata y La Visión en sus encarnaciones actuales tienen su raíz, entre otras referencias, a los hechos que nos cuenta Byrne en su etapa.

En general, ‘La búsqueda de La Visión’ es bastante divertido, presentado con el apabullante arte de Byrne en esa etapa como autor que no debía explicaciones a nadie, dueño del estilo reconocible que todos los aficionados al cómic reverencian. Narrador superlativo, magnífico en las escenas de acción, en el protagonismo absoluto de la figura humana incrustada en un mundo repleto de referencias a la ciencia ficción y la tecnología bizarra, el Byrne artista es indiscutible.

Lo que ocurre es que el Byrne guionista, en este tomo, es un tanto desconcertante. Las intenciones del autor de reconstruir el pasado de La Visión nos llevan a un viaje donde se dan tantas vueltas que, al final, Byrne se mete en un berenjenal del que era muy difícil salir airoso, y, efectivamente, al final hace encaje de bolillos para que todo más o menos cuaje. El caso es que no podemos evitar, como lectores, arquear una ceja de vez en cuando mientras asimilamos las decisiones argumentales del maestro. 

Los que faltaban

Otra cosa que se agradece es la entrada en escena de Hulka en los compases finales de la serie, y es que Byrne no podía pasar la oportunidad de traer de vuelta a otro de sus personajes fetiches, más teniendo en cuenta que, en ese momento, preparaba la cabecera en solitario de nuestra abogada verde favorita (y se habló de esa fabulosa colección en La Casa de El, por supuesto. Lo puedes leer aquí).

Todo un clásico, muy diferente a la etapa anterior de estos personajes, que ponía de nuevo en el candelero a Los Vengadores Costa Oeste. Se adivinaban los 90 en el horizonte, y Byrne tenía todavía mucho que decir, y, casi sin querer, marcaba alguno de los pasos definitorios de la franquicia Vengadores en los años venideros. Pura historia Marvel, lectores. 

‘Los Vengadores Costa Oeste: La Búsqueda de La Visión’, recopila en el mismo volumen las primeras aventuras del grupo con John Byrne como maestro de ceremonias. Contiene desde el número 42 al 50, a todo color, acompañado por los consabidos artículos que contextualizan la publicación de estos cómics, y una entrevista a Byrne en el momento de su regreso a Marvel, a punto de de entrar en la colección. El formato es Marvel Gold, de sobra conocido por los lectores. Lo encontrarás en tu librería favorita al precio de 19,95 euros.

John Byrne nació en 1950 en Inglaterra, pero se considera a sí mismo un canadiense de adopción. Sus primeros trabajos en el mundo del cómic los realizó para la Editorial Charlton, entrando poco después en Marvel, donde se encargo de Iron Fist entre otros, hasta que poco después, a finales de la década de los setenta, saltó a la fama por su buen trabajo en la serie Uncanny X-Men que realizó junto a Chris Claremont. Después de crear al grupo de héroes canadiense Alpha Flight y tras un tiempo en La Casa de las Ideas entró a trabajar en DC Comics, donde se le encomendó el relanzamiento de Superman, creando una de las mejores series sobre el personaje. Años después volvería a crear un grupo de héroes, pero esta vez con un estilo más adulto, como fueron los Next Men.

¡John Byrne revoluciona los Wackos! El más carismático autor de superhéroes aterriza en la colección de Los Vengadores Costa Oeste para cambiarlo todo de arriba abajo, y los mayores afectados serán La Visión y La Bruja Escarlata. Los secretos del sintozoide salen a la luz, en la historia que cambió el destino de esta pareja para siempre y asentó las bases de “Vengadores desunidos”.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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