miércoles, mayo 22, 2024

Reseña de 1 File Number, Las sombras de Board Hills

/

Panini

File Number, Las sombras de Board Hills, del artista Frankman Román, publicada por Cartem Cómics, es un gran cómic de género negro donde el misterio y la incertidumbre se mantienen hasta la última página

Frankman Román es un artista integral, como se observa al tener el tomo de File Number, Las sombras de Board Hills en las manos, más aún si se indaga sobre él en redes sociales, donde se comprobará su maestría con los lápices y el color. Además es un apasionado del noveno arte y se aprecia con los guiños a otros grandes detectives del cómic.

Tampoco se descubrirá nada nuevo si se afirma que este autor es un guionista fantástico y realiza una obra magnífica, trayendo al lector un whodunit clásico, con olor a tabaco de despacho cerrado… pero he aquí la sorpresa, Frankman Román también es criminólogo, por lo que sabe sobre el crimen, el criminal, la víctima y el control social de la criminalidad.

Despacho Ardyan Longbow

Esta primera novela gráfica del autor está inspirada en un crimen real, aunque ambientado en la ficticia localidad de Board Hills, por lo cual seguramente la editorial Cartem Cómics publique nuevos “número de caso” –File Number– con el detective privado Ardyan Longbow como protagonista en su serie Spanish Bombs.

Cuando un autor siente pasión por lo que hace, esto se plasma indeleblemente en su obra, siendo esta la primera sensación que transmite File Number, Las sombras de Board Hills, desde el momento en que se inicia su lectura.

Un muerto en Board Hills

Ardyan Longbow es un detective privado a cuyo despacho solamente acuden clientes con casos vulgares de infidelidades, trastornos obsesivos compulsivos, delirios y demás nimiedades, hasta que Paula Henryc entra en él para exponer su caso, el cual inmediatamente atrae la atención del detective y decide aceptarlo.

Paula Henryc ha perdido a su pareja, aunque no marido, pese a su longeva relación. En principio se ha determinado que la muerte fue causada por un accidente vial, pero hay indicios que sugieren que este no es real, porque George Blondier, la víctima, no tenía consigo ningún efecto personal. Además, estaba acompañado por un delincuente de poca monta llamado Raymon Lupin.

Ardyan Longbow, Cartem Cómics, Spanish Bombs, Whodunit

A partir de este momento la investigación, con cierta cooperación de la policía local, dará pie a nuevas pistas, levantando toda la suciedad que hay bajo la alfombra y donde nada es lo que parece, ni nadie es quien dice ser, por lo que la verdad está sepultada a gran profundidad y quien ose acercarse a ella verá con mucha proximidad el aliento fétido de la muerte.

Un guion digno del mejor Noir

Séneca utilizó en la primera escena del primer acto de su obra Medea una clásica expresión para los investigadores criminales “cui prodest scelus, is fecit”, es decir, aquel a quien beneficia el crimen, es quien lo ha cometido.

Desde el comienzo hasta el final del caso el lector se ve sumergido en una trama criminal con una introducción atractiva,  un desarrollo intrigante y un desenlace apoteósico, gracias a las pequeñas pistas que Longbow va encontrando en sus pesquisas e hilvana en sus indagaciones.

Longbow sigue una investigación clásica, donde ha de responder a las siete preguntas clásicas de la investigación criminal para resolver el caso de la muerte de George Blondier: ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Con qué? ¿Por qué?

El qué, parece ser un accidente, pero la muerte quizá sea un homicidio o incluso un asesinato. Quién es la víctima está claro, pero no así los victimarios por lo que Longbow tendrá que ir rellenando ese campo, aún a costa de su integridad física, porque los curiosos no son bienvenidos en el pueblo.

El cómo, es desarrollado por Frankman Román de una forma excelsa, porque va ofreciendo al lector pequeños retazos de la investigación mostrando diferentes evidencias, huellas, rastros e indicios, que irán reconstruyendo la secuencia de los hechos… como un simple análisis de manchas de sangre, puede cambiar toda una investigación…

El autor sabe manejarse muy bien en ese aspecto con el principio de transferencia o intercambio enunciado por Locard, que afirma que en la escena del delito siempre hay un intercambio de materiales entre la víctima, el autor del delito y el contexto de este, haciendo que el lector se sienta como Watson y espere a que Longbow exclame en algún momento “Elemental mi querido amigo”.

Ardyan Longbow, Cartem Cómics, Spanish Bombs, Whodunit

El cuándo y dónde son otros de los enigmas que el autor da resueltos al inicio de la trama, pero la reconstrucción de los momentos previos y posteriores dará mucho juego al guionista, para hacer de prestidigitador y jugar con el lector en un clásico lo ves y ahora no lo ves.

El con qué es una de las preguntas que más llaman la atención en el guion, porque los elementos físicos parecen entrar en contradicción con la física o, al menos, con el escenario principal del delito, porque no tiene en principio lógica, pero el autor vuelve a implicar al lector para que el árbol no le oculte el bosque.

Y el clímax del guion llega con la última cuestión ¿Por qué? El móvil del delito es lo más difícil de discernir en este caso porque haciendo caso a la máxima latina Cui bono? -¿A quién beneficia?- son tantos que se ha de formar un verdadero quién es quién, para ir restando sospechosos y solventar el complejo caso aceptado por Longbow.

Todo ello se acompaña con personajes complejos, donde sus intenciones no son claras y el guionista va deshojando capas de sus personalidades para ver muchos tonos de grises, donde los buenos no lo son tanto y los villanos son un cúmulo de circunstancias y factores de riesgo que les predisponen al delito.

El uso de un pueblo norteamericano, con ciertos elementos europeizantes en él, como el propio vehículo del protagonista, crea una atmósfera cercana y, a su vez, agobiante, donde uno se siente observado y vigilado. Esta sensación se acrecienta al hacer uso de los códigos QR insertados en las viñetas, que aportan la banda sonora original.

La banda sonora original, para aquellos lectores que decidan reproducirla a la vez que leen la historia, está muy bien seleccionada y coincidirán con el autor en la selección de las diferentes composiciones, sean jazz, clásica o simplemente ambientales. Este recurso aporta un plus de inmersión en la trama que, además, la completa.

Dibujos y paleta de colores soberbios

A lo largo de la obra el lector se percata de la existencia de diferentes tamaños de viñetas, así como del diferente número de ellas o la propia distribución de estas, que forman una simbiosis con el propio dibujo y, según se estructuran, determinan si es un hecho pretérito, una idea o una escena que ocurre en el momento preciso.

Los dibujos tienen unos rasgos realistas y no ocultan deformidades o rasgos característicos de los personajes. Lo mismo sucede con los vehículos e instrumentos empleados por ellos, que cuentan con numerosos detalles, como la famosa tarta de cereza del hotel donde se hospeda el detective.

Ardyan Longbow, Cartem Cómics, Spanish Bombs, Whodunit

Los colores y la selección de estos por el autor son algo fundamental en la historia, porque al jugar perfectamente con la gama cromática y los claroscuros, Frankman Román otorga a las escenas de sensaciones propias, como el abotargamiento en el bar, la celeridad y vitalidad en las escenas de acción o el misterio cuando se cruzan los personajes y no se desvelan quiénes son hasta viñetas posteriores.

La edición de Cartem Cómics

Nuevamente la edición, de Cartem Cómics es excepcional con una gran calidad, que se ha constatado como un elemento definitorio de la editorial. En el presente caso File Number, Las sombras de Board Hills está publicada en cartoné, con un formato 21 x 29,7 cm y 112 páginas de misterio, acompañado por una sección de extras, con bocetos y posibles portadas.

File Number Las sombras de Board Hills Cartem

Ardyan Longbow es un detective privado con habilidades especiales para la resolución de casos desde la primera conversación con sus clientes. Es un investigador muy intuitivo y perspicaz, capaz de detectar pistas y conexiones que otros podrían pasar por alto.

Caso tras caso, la apatía se ha instalado en su despacho. Está aburrido y desmotivado después de tanta rutina.

Un día, recibe la visita de la recientemente viuda, Paula Henryc. Quiere esclarecer los hechos entorno a la trágica muerte de George Blondier, su marido, durante una visita a Board Hills.

Longbow visitará el pequeño y apacible pueblo, donde nada ni nadie es lo que parece.

Ni siquiera la muerte.

Comic Stores

CRÍTICA

Guion
Dibujo
Edición

SÍGUENOS EN REDES

124,427FansMe gusta
15,326SeguidoresSeguir
2,950SuscriptoresSuscribirte
Panini
Editorial Hidra
ECC Ediciones
Norma Editorial
Comic Stores
File Number, Las sombras de Board Hills, del artista Frankman Román, publicada por Cartem Cómics, es un gran cómic de género negro donde el misterio y la incertidumbre se mantienen hasta la última página Frankman Román es un artista integral, como se observa al tener...Reseña de 1 File Number, Las sombras de Board Hills