James Gunn aclara si los villanos de The Batman podrían tener un pie en el universo compartido del DCU
Villanos sin exclusividad
“Ambos, el Crime Saga y el DCU, son parte de DC Studios, así que por supuesto que tenemos todo en cuenta. Pero no hay una regla estricta”, escribió Gunn.
Es decir, personajes como Catwoman, Enigma o incluso Harvey Dent podrían, teóricamente, tener doble presencia o reinterpretación. Eso sí, que sea posible no significa que esté planeado… al menos por ahora.
¿Dentro o fuera del nuevo DCU?
“Sería algo a considerar. Tendríamos que pensarlo bien. No es que nunca lo hayamos discutido. No diría que hay cero posibilidades, porque nunca se sabe. Pero no es probable. No es nada probable”.
Así que aunque no cierra la puerta por completo, Gunn descarta que el Batman de Reeves —al menos en su encarnación actual— forme parte del nuevo universo que está construyendo. Cada versión parece seguir su camino, al menos en el corto plazo.
¿Quién será el caballero oscuro?
Mientras tanto, el nuevo Caballero Oscuro del DCU aún no tiene rostro confirmado, pero sí título: The Brave and the Bold. Esta película presentará al Batman de esta nueva continuidad compartida y, según ha contado el propio Gunn en otras ocasiones, explorará su faceta como padre con la introducción de Damian Wayne, el hijo de Bruce y el nuevo Robin.
¿Cruce de villanos, pero no de héroes?
Ya hemos visto a DC experimentar con múltiples versiones de Joker, y si el tono lo permite, un Pingüino maquiavélico en una película más coral del DCU podría funcionar. O, quién sabe, tal vez veamos a un Harvey Dent reinterpretado de forma completamente distinta en ambas franquicias. La clave está en no forzar la integración, sino en buscar qué encaja de forma orgánica en cada historia.
La coexistencia creativa como nueva estrategia
Más que una fusión, todo apunta a una especie de coexistencia coordinada, donde Reeves puede seguir construyendo su universo noir con tranquilidad, mientras Gunn dirige el nuevo barco del DCU hacia horizontes más amplios y heroicos. Y si en algún momento los caminos se cruzan —o se solapan—, será porque la historia lo pide y no por presión de un universo compartido.


