Algunas ubicaciones se convierten en auténticos protagonistas, tanto o más que los propios superhéroes. Descubre por qué Gotham, Wakanda, Themyscira o Latveria son mucho más que decorados de fondo
Dos reinos imponentes
Y si hay un lugar donde los mutantes han soñado con vivir en paz, ese fue Genosha. Esta nación insular del universo Marvel prometía ser un paraíso, aunque su historia está marcada por la tragedia. De la utopía a la pesadilla, Genosha fue destruida, pero su leyenda sigue viva tanto en los cómics como en la serie animada X-Men ’97, recordándonos que a veces la esperanza tiene un precio muy alto.
Sitios mágicos
No podemos olvidar la Ciudad Embotellada de Kandor, una reliquia kryptoniana que Superman jamás ha podido devolver a su tamaño original. Este pequeño fragmento del extinto Krypton se ha convertido en símbolo de lo que nunca podrá recuperarse del todo, y cada vez que aparece en las historias del Hombre de Acero, nos recuerda que incluso los héroes más grandes tienen heridas que no sanan.
En un tono mucho más cotidiano pero igual de icónico, Riverdale se ha convertido en el escenario ideal para todo tipo de historias locas, desde romances adolescentes hasta crossovers imposibles con Batman o los Cazafantasmas. Gracias a la serie de televisión y los cómics de Archie, Riverdale se ha ganado un sitio en la cultura pop, demostrando que en el cómic también hay sitio para el costumbrismo y la nostalgia.
Hogares de dioses
Más reciente pero igual de potente fue la aparición de Krakoa como el nuevo hogar mutante. De la mano de Jonathan Hickman, los X-Men dejaron de ser unos parias para convertirse en nación. Krakoa no era solo tierra, sino un personaje más: una isla viva, cambiante, que simboliza la evolución y la resistencia mutante. Lástima que nada dura para siempre, ni siquiera en los cómics.
Territorios con historia
Si hablamos de dictaduras, pocas resultan tan carismáticas como Latveria, el país bajo la férrea mano de Doctor Doom. Esta pequeña nación centroeuropea ha sido escenario de rebeliones, experimentos y conspiraciones, pero también refugio de los marginados. Latveria y Doom son inseparables: uno no se entiende sin el otro, y juntos forman un icono del villano que domina todo su mundo… y de paso, lo convierte en una potencia.
Por supuesto, no podemos dejar fuera Metropolis, la ciudad de Superman, ese “futuro” que nunca pasa de moda. Torres de cristal, laboratorios de ciencia ficción y luces que nunca se apagan, Metropolis representa la esperanza, el optimismo y la lucha contra la oscuridad. Donde Gotham abraza el caos, Metropolis apuesta por la luz.
Lo gótico como insignia
Cada uno de estos lugares, tan diferentes entre sí, tiene algo en común: han trascendido el papel y se han colado en nuestra memoria colectiva. No importa cuántas veces los reinventen o destruyan; siempre estarán ahí, listos para que los fans soñemos con ellos.


