Una nueva visión cósmica reinventa los legados de la batfamilia
En los confines del siglo XXII, cuando la humanidad ya no teme mirar a las estrellas, el Caballero Oscuro se convierte en algo mucho más que un vigilante de Gotham. Immortal Legend Batman #1 plantea una pregunta inquietante: ¿qué ocurre cuando el murciélago abandona los callejones oscuros para adentrarse en los abismos del cosmos? La respuesta llega envuelta en horror interdimensional, con ecos de Event Horizon y una reinterpretación de los lazos familiares que han definido al mito de Batman durante décadas.
Lejos de ser un simple “what if”, la obra propone un futuro distópico y cargado de amenazas intergalácticas, en el que los portales abiertos por la ambición humana han traído consigo entidades imposibles de describir. Y, como suele pasar, alguien debía enfrentarse a ellas. Ese alguien, claro, fue un Batman distinto, capaz de canalizar la energía de las sombras para convertirse en un guerrero inmortal.
Immortal Legend Batman
La premisa suena a locura y, en cierto modo, lo es. El cómic no oculta sus raíces en la ciencia ficción oscura y el terror cósmico. Humanidad y vacío se funden en una narrativa que recuerda más a Lovecraft que a los clásicos de DC. Sin embargo, lejos de alejarse del espíritu del murciélago, esta nueva visión lo expande. Ahora Batman no solo vigila Gotham, sino que defiende la realidad misma de fuerzas devoradoras que vienen del otro lado del universo.
Pero lo más rompedor no son los monstruos ni los portales, sino la manera en que se reescriben los legados. Stephanie Brown se convierte en la primera Robin, algo que trastoca de raíz la cronología conocida. Su manto no termina en Damian ni en Jason, sino en Tim Drake, cerrando un círculo inesperado. Y ahí no acaba la sorpresa: Harper Row cede la identidad de Nightwing al mismísimo Dick Grayson, invirtiendo por completo la línea histórica. Para rematar, el propio Batman no hereda de Bruce Wayne… sino al revés.
Herencias alteradas en la batfamilia
El juego con los legados convierte a Immortal Legend Batman en una experiencia única. La dinámica familiar se rompe y se recompone con una lógica propia, desafiante para los lectores veteranos. Es como mirar un espejo deformado en el que reconoces los nombres, pero no las trayectorias. La narración va dejando pistas de que estas elecciones no están libres de consecuencias, y que el nuevo orden traerá conflictos tan intensos como los que Gotham vivió en el pasado.
Lo curioso es que, pese a todos estos cambios, el corazón del mito permanece. Batman sigue siendo el guardián que se enfrenta a lo imposible, aunque ahora su cruzada se da contra criaturas nacidas del vacío. Sombras que se manifiestan como demonios, espectros o entidades de otro plano, dependiendo de cómo las interprete quien las contempla.
Un caballero oscuro entre dimensiones
El Batman inmortal que nos presentan es casi una figura de leyenda. No es el héroe urbano que patrulla los tejados, sino un guerrero cósmico que encontró una forma de unir la energía de nuestro universo con el de las sombras. Durante años libró una guerra en silencio… hasta que desapareció. Nadie sabe si por cansancio, derrota o por algo aún más siniestro.
Los rumores dicen que no se esfumó del todo. Ahora vaga en soledad, enfrentándose a un nuevo “rogues gallery” formado por criaturas surgidas de las mismas sombras que él aprendió a dominar. Esa mitología de un Batman cazador de monstruos, mitad héroe mitad espectro, añade una capa de misterio que engancha desde la primera página.
Un cómic nacido para sorprender
El equipo creativo formado por Kyle Higgins, Mat Groom, Erica D’Urso y Dan Mora demuestra que los experimentos narrativos pueden revitalizar incluso a un icono tan explorado como Batman. Su trabajo previo en Power Rangers y en el Massive-Verse de Image Comics se nota en la manera en que saben manejar grandes sagas, redibujar jerarquías y jugar con los límites del canon sin perder la esencia.
Quizá algunos lectores se sientan desconcertados por las decisiones arriesgadas, pero lo cierto es que Immortal Legend Batman #1 se presenta como una de las propuestas más originales de DC en años. No es un futuro oficial ni un canon cerrado, pero sí un espejo perturbador que nos recuerda hasta qué punto el mito del murciélago puede adaptarse a cualquier escenario.
Al final, el mensaje es claro: los símbolos son eternos, pero los rostros que los llevan cambian. Y en ese cambio, tanto el héroe como sus seguidores encuentran nuevas razones para seguir luchando.


