El estudio quiere recuperar al público joven que ya no conecta con Marvel y Star Wars
Durante años, Disney tuvo en sus manos las llaves del entretenimiento juvenil gracias a Marvel y Star Wars, dos franquicias que parecían inagotables. Sin embargo, los números más recientes muestran que el interés de los hombres jóvenes está decayendo, y la compañía no está dispuesta a quedarse de brazos cruzados. Según Variety, el estudio ha encargado a sus creativos que presenten ideas originales, alejadas de los típicos remakes y reboots, con el objetivo de seducir a la Generación Z masculina, especialmente entre los 13 y 28 años.
Lo curioso es que, pese a los intentos, Disney sigue liderando la taquilla gracias a películas como Del revés 2 o el reciente remake en acción real de Lilo & Stitch, pero ninguno de estos títulos se dirige específicamente al público que la compañía quiere recuperar. Con Avatar 3 y Zootrópolis 2 en el horizonte, la sensación es que falta un producto que logre ese mismo impacto que tienen fenómenos como Minecraft entre los adolescentes.
Disney y la búsqueda de un nuevo público
El encargado de liderar esta misión es David Greenbaum, presidente de Disney Live Action Studios y 20th Century Studios. Su tarea no es sencilla: necesita encontrar un proyecto capaz de generar el mismo efecto viral que en su momento tuvieron las películas de superhéroes. La diferencia es que esta vez no basta con personajes conocidos; el objetivo es crear un universo fresco, que no dependa de la nostalgia.
Marvel, antaño la carta más segura del estudio, ya no garantiza los mismos resultados. Un ejemplo claro es Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, que a pesar de obtener un 86% en Rotten Tomatoes, apenas ha superado los 470 millones de dólares en taquilla mundial, lejos de lo que solía conseguir la saga de Los Vengadores. Esto refleja un cansancio en la audiencia juvenil, que ya no se emociona igual con estas fórmulas.
Un reto que va más allá del Streaming
Aunque Disney+ continúa alimentando la marca con series de Marvel y Star Wars, la compañía sabe que estos productos ya no son suficientes para enganchar al público joven masculino. El consumo de contenidos ha cambiado, y lo que antes era garantía de éxito ahora corre el riesgo de pasar desapercibido. De ahí la insistencia en buscar propiedades intelectuales originales, capaces de generar conversación en redes sociales y convertirse en tendencia más allá de la pantalla.
El reto es enorme: la Generación Z tiene más opciones de entretenimiento que nunca, desde videojuegos hasta plataformas como TikTok. Por eso, lo que Disney necesita no es solo una buena película, sino un evento cultural que logre atraer a un público que siente que Marvel y Star Wars ya no les representan tanto como antes.
Entre la tradición y la innovación
Lo irónico de todo esto es que, mientras busca reinventarse para captar a los jóvenes, Disney sigue dependiendo de sus clásicos para mantener su hegemonía. Remakes de animación, secuelas de sus mayores éxitos y franquicias que llevan décadas en la cima siguen siendo el pilar de su calendario de estrenos. Sin embargo, la compañía sabe que el tiempo corre, y que si no da un golpe sobre la mesa, corre el riesgo de perder la conexión con una generación entera.
Quizá la clave esté en un proyecto inesperado, una historia que combine la espectacularidad que siempre ha caracterizado a Disney con la frescura que exige el público actual. Y aunque Marvel y Star Wars seguirán presentes, la verdadera apuesta de futuro podría estar en un nuevo universo narrativo que todavía no conocemos.


