Un clásico de los 90 podría volver, aunque no como lo recuerdas
Para quienes crecieron en los años 90, Family Matters era sinónimo de tardes frente a la tele, acompañados de las aventuras de los Winslow y del inolvidable Steve Urkel. Ahora, casi tres décadas después de su final, el proyecto de un reboot animado podría traer de vuelta a esta familia de Chicago. La idea viene de Bryton James, el actor que interpretó a Richie Crawford en las últimas temporadas, quien asegura que ya tiene un plan bastante avanzado para modernizar la historia.
James explicó que su propuesta no busca revivir el clásico tal cual lo conocimos, sino reinventarlo como una serie de animación que acerque la comedia y las lecciones de vida de los Winslow a nuevas generaciones. Según comentó, su intención es modernizar los viejos episodios y, al mismo tiempo, plantear tramas desde cero que reflejen los problemas de las familias actuales.
Reboot de Family Matters
Uno de los atractivos de este formato es que el carisma de Urkel podría explotar aún más con exageraciones propias del dibujo animado, potenciando la torpeza y genialidad que lo convirtieron en un icono cultural. Además, los conflictos cotidianos de la familia Winslow —desde el bullying escolar hasta los dilemas de crecer en un entorno urbano— podrían actualizarse y tratarse desde una perspectiva contemporánea, sin perder el toque de humor que siempre caracterizó al programa.
Lo curioso es que, aunque el proyecto ya cuenta con una productora dispuesta a financiarlo, la última palabra la tiene Warner Bros., que posee los derechos. James confesó que la idea está “en manos de Warner Bros.” y que, por ahora, todo depende de su decisión. Aun así, el actor se muestra optimista y ha expresado su deseo de contar con el mayor número posible de miembros del reparto original en esta nueva etapa.
Nostalgia y nuevas posibilidades
El regreso de Family Matters como animación encajaría en la tendencia actual de rescatar clásicos televisivos y darles un giro para llegar a audiencias que nunca vieron el producto original. Si bien otras series se han limitado a reboots en acción real, esta apuesta apunta a un terreno menos explorado, lo que podría diferenciarla de otros proyectos nostálgicos.
Además, el formato animado ofrece libertad para situaciones mucho más disparatadas sin perder credibilidad, algo que le vendría como anillo al dedo a personajes como Urkel, cuyas ocurrencias ya rozaban lo caricaturesco en carne y hueso.
Cuando la animación salva un clásico
Este tipo de reinvención no es nueva. Ejemplos recientes muestran que la animación puede dar una segunda vida a franquicias olvidadas. Basta con recordar el caso de Los Cazafantasmas, que tras el éxito de la película original en los 80 encontró en The Real Ghostbusters una forma de mantenerse vigente con un público infantil. Más cerca en el tiempo, Star Trek: Lower Decks sorprendió a propios y extraños con su tono cómico y animado, atrayendo a fans veteranos y a una generación más joven.
Sin embargo, no todos los intentos funcionan. El reboot animado de Los Picapiedra nunca terminó de despegar, y ThunderCats Roar fue cancelada tras una sola temporada debido a la mala recepción de los fans que sentían que se había perdido la esencia del producto original. Por eso, el reto de James es claro: modernizar sin traicionar el espíritu de Family Matters.
Urkel, el alma del proyecto
Es imposible hablar de este posible regreso sin mencionar al personaje que llevó la serie al estrellato: Steve Urkel. Creado originalmente como un secundario, su popularidad fue tal que terminó adueñándose de la trama. En animación, su torpeza y sus inventos locos podrían alcanzar un nivel de comedia todavía más surrealista. ¿Quién no se imagina a Urkel transformando accidentalmente la casa de los Winslow en un cohete animado o creando inventos imposibles al estilo cartoon?
Además, el tono animado permitiría presentar a Urkel con un aire aún más universal, llegando a espectadores que quizá nunca se engancharon a la sitcom original.
La importancia de la representación
Otro aspecto clave es que Family Matters fue una de las primeras series en mostrar con éxito a una familia negra de clase media en horario estelar, abordando con naturalidad temas como el racismo, la violencia y la convivencia. Recuperar esa visión en la actualidad, con un lenguaje fresco y animado, puede ser una forma de seguir transmitiendo mensajes importantes sin caer en dramatismos, algo muy necesario en una era donde la televisión familiar busca recuperar su papel formativo.
¿Volverán los Winslow?
Por ahora, el proyecto sigue en pausa a la espera de una decisión oficial de Warner Bros. Pero lo cierto es que ya hay financiación asegurada y un fuerte interés por parte de quienes hicieron grande a la serie. Si la apuesta sale adelante, los Winslow volverán a abrir la puerta de su casa en Chicago, esta vez para recibirnos en versión animada.
El futuro de esta comedia está en juego, pero una cosa es segura: el simple rumor de su regreso ya ha despertado la curiosidad de miles de fans que no olvidan esa mezcla de humor inocente, lecciones familiares y, por supuesto, la eterna frase de Urkel: “¿He sido yo?”.


