Mark Hamill también habla sobre lo que pensó el propio King sobre esta arriesgada decisión en el final de La larga marcha
Un viaje marcado por la venganza
En la novela de King, Ray Garraty es un joven que entra en la caminata con un trasfondo más psicológico que personal. Sin embargo, Lawrence decidió dar un giro: en la película, el Major (interpretado por Hamill) es el asesino del padre de Garraty, lo que coloca al protagonista en una cruzada de venganza además de supervivencia.
El propio director lo explicaba así: “No quieres que gane el chico que está en esto por venganza, porque la historia no va realmente de eso”. De esta manera, el guion se reestructura para que el espectador acompañe a Garraty, pero con la sensación de que su destino no será el esperado.
Quién gana la caminata
El punto más polémico está en el desenlace. En el libro, Garraty es quien se alza como vencedor, aunque el precio es altísimo: termina caminando hacia la oscuridad, aparentemente perdiendo la cordura. La película, en cambio, le da la victoria a su amigo y compañero Peter McVries (Jonsson), un personaje al que Lawrence quiso dotar de un pasado más empático para que el público lo acogiera con cariño.
El giro juega con las expectativas. Todo apunta a que Garraty es el protagonista destinado a triunfar, pero el director se recrea en romper esa certeza: McVries es quien sobrevive, aunque el precio que paga lo destruye igualmente.
Un sacrificio inesperado
Al final, McVries reclama su deseo: pide un arma y mata al Major, cumpliendo así el plan de venganza de su amigo caído. Es un cierre que mezcla justicia y tragedia, porque el personaje que siempre defendió que la violencia corrompe acaba transformado en aquello que detestaba.
Hamill, King y la bendición al nuevo final
La visión de Lawrence logra reflejar la resonancia temática del original, incluso cambiando la forma. El viaje de Garraty y McVries continúa siendo un espejo de la fragilidad humana y del precio que se paga al desafiar la injusticia.
Una adaptación que no teme arriesgar
No es el final que esperaban los lectores, pero sí uno que hace que la película camine sola dentro del extenso universo de adaptaciones de King. El propio Hamill lo resume con ironía: “King lo amó”. Y con eso, la discusión queda sellada… aunque los fans seguirán caminando mentalmente por esa carretera durante mucho tiempo.


