Kermit, Miss Piggy y el resto de los Muppets parodian momentos míticos del universo Marvel
Los Muppets llegan a Marvel
Más allá de esa ausencia, el espíritu del aniversario es puro homenaje al estilo de siempre. Miss Piggy luce como si hubiera nacido para empuñar el Guantelete del Infinito, mientras que la Electric Mayhem se convierte en una versión muy peculiar de los Vengadores. Y sí, el Chef Sueco, Sam Eagle y Gonzo también tienen sus momentos estelares en esta explosión de humor.
Cada portada es una parodia visual pensada para coleccionistas y amantes del cruce entre la cultura pop y el cómic. El propio texto promocional lo resume como un programa “sensacional, inspiracional, celebracional y muppetacional”. Palabras mayores que encajan con el desparpajo de estos personajes que, durante décadas, han sabido reírse de todo sin perder su encanto.
Un calendario muy muppetacional
El 15 de octubre veremos a Piggy y compañía en Amazing Spider-Man #14 (Cassara), Captain America #4 (Wu) e Incredible Hulk #30 (Zullo). Y para cerrar, el 22 de octubre, aparecerán Fantastic Four #4 (Nauck) y Battleworld #2 (Medina). Un mes entero en el que los fans podrán ir cazando estas portadas como si de cromos se tratara.
El héroe inesperado
Además, su presencia en estas escenas refuerza el contraste entre lo absurdo y lo épico, una de las claves que siempre ha funcionado en las parodias de los Muppets. Frente a héroes musculosos y villanos temibles, Kermit aparece con su sencillez y su banjo, recordándonos que no hace falta ser un semidiós para protagonizar momentos memorables. Este guiño hace que las portadas no sean solo coleccionables, sino también un homenaje divertido al papel que la rana ha jugado en la cultura pop.
Humor, homenaje y coleccionismo
Quizá lo más interesante de esta colaboración sea cómo el humor absurdo de los Muppets se mezcla con la épica superheroica, recordando que el cómic, al fin y al cabo, también nació para divertir y sorprender. Y en un panorama donde los crossovers son cada vez más frecuentes, esta pequeña locura demuestra que aún queda espacio para la imaginación más desenfadada.


